La Evangelización en Asia, tarea pendiente del III milenio


Santiago Saíz, op

 

 

INTRODUCCIÓN

    Renovado impulso a la misión: Discurso de Benedicto XVI a los participantes en el Congreso Internacional promovido por la Congregación de los Pueblos con ocasión del 40 aniversario del decreto Conciliar Ad Gentes (11-3-2006)

-          La publicación del Decreto Conciliar Ad Gentes, ha permitido poner mejor en evidencia la raíz originaria de la misión de la Iglesia, es decir la vida trinitaria de Dios, de la que mana el movimiento de amor que desde las Personas Divinas se derrama sobre la humanidad. Todo brota del corazón del Padre celestial, el cual amó tanto al mundo que entregó a su Hijo Unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna (Juan 3, 16) Con el misterio de la Encarnación, el Hijo Unigénito fue constituido auténtico y supremo mediador entre el Padre y los hombres. En El, muerto y resucitado, la ternura providente del Padre llega a todo hombre en las formas y en los caminos que solo El conoce. Misión de la Iglesia es comunicar incesantemente este amor divino, gracias a la acción vivificante del Espíritu Santo. En efecto, es el Espíritu en que transforma la vida de los creyentes, liberándolos de la esclavitud del pecado y de la muerte, y capacitándolos para testimoniar el amor misericordioso del Dios, que quiere hacer de la humanidad, en su Hijo, una unica familia (Deus est caritas, 19)

-          Desde sus orígenes, el pueblo cristiano percibió con claridad la importancia de comunicar la riqueza de este amor a cuantos todavía no conocían a Cristo, a través de una incesante acción misionera. Aún más, en estos últimos años, se ha sentido la necesidad de reafirmar este compromiso, para que en la época moderna, como observaba mi amado predecesor Juan Pablo II, la misión ad gentes parece a veces sufrir una fase de retraso por dificultades debidas a la transformación de la situación antropológica, cultural, social y religiosa de la humanidad. La Iglesia está hoy llamada a enfrentarse con los nuevos retos y está dispuesta a dialogar con culturas y religiones diversas, tratando de construir juntos con todas las personas de Buena voluntad la convivencia pacífica de los pueblos.

   Con la aportación de todos los cristianos, el anuncio del Evangelio resultará ciertamente cada vez más comprensible y eficaz. …

Encíclica del Santo Padre “Dios es amor” N. 31, c.: “La caridad no ha de ser un medio en función de lo que hoy se considera proselitismo. El amor es gratuito; no se practica para obtener otros objetivos. Quien ejerce la caridad en nombre de la Iglesia nunca tratará de imponer a los demás la fe de la Iglesia. Es consciente de que el amor, en su pureza y gratuidad, es el major testimonio del Dios en el que creemos y que nos impulsa a amar.

El cristiano sabe cuándo es tiempo de hablar de Dios y cuándo es oportuno callar sobre Él, dejando que hable sólo el amor. Sabe que Dios es amor (1Jn 4,8) y que se hace presente justo en los momentos en que no se hace más que amar. En consecuencia, la major defensa de Dios y del hombre, es el intento de no prescindir de Dios”.

 

1. Realidad numérica de la Iglesia católica en Asia Oriental

      1.1. Visión histórica de la evangelización en Asia

Asia es un vasto continente con un inmensa variedad de culturas y contextos. Muchos son los pueblos que la habitan y variadas son las culturas en las que viven.  Como repetía el Cardinal Stephen Kim de Korea en el Sínodo sobre Asia celebrado en Roma (Abril 18 – May 14, 1998) “Asia no es solo un conjunto de naciones sino un conjunto de varios mundos”. Como tal Asia posee un mosaico de culturas y sub-culturas que contienen un gran riqueza de tradiciones espirituales.

Su inmensa población y la tremenda variedad de pueblos, religiones y condiciones sociales indican de algún modo el reto al que la Iglesia ha de enfrentarse si desea ser testigo y hacer misión en el tercer milenio ahora naciente.

“El cristianismo desapareció en muchas de la regiones de Asia por muchas razones, especialmente el crecimiento del islamismo, el aislamiento geográfico, la ausencia de adaptación a las culturas locales y sobretodo la ausencia de preparación para el encuentro con las grandes religiones de Asia”

           La historia de la misión en Asia nos lleva hasta el siglo primero con la tradición del apóstol Tomás como predicador del Evangelio en las tierras de la India en el año 52 de la era cristiana. En el siglo III los monjes sirios misionan a los hunos del Tibet, y los misioneros nestorianos llegan hasta la capital del imperio chino donde por más de mil años, en medio de duras pruebas desarrollaron una asombrosa vitalidad misionera hacia el resto de Asia. Después llegarán los misioneros franciscanos hasta la capital del imperio mongol Karakorum e incluso hasta Pekín donde predican el evangelio por un corto periódo de tiempo. Los dominicos desde el arzopispado de Sultanieh (al norte del actual  Irán) extenderán sus andanzas predicadoras por Asia Central e India. Pero el empuje de los mulsumanes en los siglos XIVy XV acabarán con escasos frutos de tales esfuerzos. La llegada de San Francisco Javier y sus hermanos jesuítas con el apoyo del patronato portugués y la llegada de otras órdenes con el apoyo del patronato español abrirá un nuevo período de evangelización en el Oriente Asiático que ha continuado después ininterrumpidamente apoyado por Propaganda Fide y los misioneros extranjeros de Paris, amén de otros muchos grupos religiosos, pero contando siempre con períodos de extremada persecución y con una recepción bastante fría debido a que la evangelización ha acompañado siempre al proceso nunca deseado de colonización desde el occidente. Los diferentes y en ocasiones enfrentados modelos teólogicos y de evangelización asi como la paralela evangelización proselista de los grupos protestantes ha creado un ambiente de desconfianza hacia el cristianismo en general.

 Por eso, después de 400 años de evangelización en el Oriente asiático tras la llegada de San Francisco Javier, si exceptuamos el pequeño y nuevo país Timor con el 86% de católicos  y Filipinas con el 85% de católicos en el resto de los países la presencia de católicos es muy escasa, no llegando en la mayoría de ellos al 1% de la población. En general los católicos en Asia representan el 2.9% de cerca de 3,500 millones de asiáticos. Aún despúes de tan largo periódo de evangelización estamos en los preambúlos de la evangelización.  La característica de la Iglesia en Asia es ser un pequeñísimo rebaño en medio de un océano de gente sin religión (50%) y en medio de un oceáno de gentes seguidoras de otras religiones con gran peso histórico o seguidores de un sinnúmero de nuevas sectas que aglutinan en su credo tradiciones de la religión natural y de las distintas religiones tradicionales incluído el cristianismo.

           A pesar de los inmensos esfuerzos realizados para dar a conocer el don de la fe en Jesucristo las dificultades de tipo cultural, filosófico y teológico han y siguen enturbiando la tarea misionera. No solo eso sino que hasta el presente en la mayoría de los países asiáticos el cristianismo es considerado como la intrusión de una cultura extranjera. Su liturgia, teología y organización viste todavía vestidos occidentales”.

 

1.2. Los datos numéricos de la Iglesia Católica Oriental

     1.2.1. Visión General de los países y sus religiones

Bangladesh : Afiliación religiosa – Mulsumanes 86.8 %, Hindú 11.99%, otros 1.3% incluyendo Protestantes 0.02% y Católicos 0.02%.

Brunei: Afiliación religiosa – Mulsumanes 67.2 %, Budistas 12.8%; otros 20% incluídos protestantes 0.6% y Católicos 0.2%.

Cambodia : Afiliación religiosa – Budistas 95%, Mulsumanes 2.%, Hindú  11.99%, otros 3% incluyendo Católicos 0.13%

República Popular China : Afiliación religiosa – Sin religión 59.2% confucianistas 20.1%, ateos 12%; budistas 6%; mulsumanes 2.8%, cristianos 0.2%, otros 0.1%.

Hongkong: Afiliación religiosa: Sin religion 50%; Budistas 20%; Cristianos 6.5% incluídos los católicos 3.7%,  otros 5%.

Indonesia : Afiliación religiosa – Mulsumanes 87 %, Cristianos 9.6% incluídos los católicos 2.8%, Hindú 2%, Budistas 0.6%, otros 0.8%.

Japón: Afiliciación religiosa, Shintoistas 45%, Budistas 15%, Cristianos 0.90% incluídos los católicos 0.40%, otros 7.00%. (?)

Laos : Afiliación religiosa – Budistas 58%, religiones tribales 33%; cristianos 1.8% incluídos los católicos 0.6%, mulsumanes 1%, otros 6.2%.

Malasia: Afiliación religiosa – Mulsumanes 52.9%, Budistas 17.3; religiones populares chinas 11.6% Hindú 7% Cristianos 6.4% incluídos los católicos 3%, otros 4.8%.

Mianmar: Afiliciación Religiosa: Budistas la mayoria, Minorías etnicas católicas

Mongolia: Mayoria budista/tibetano; shamanismo, insignificante número de católico

Nepal : Afiliación religiosa: Hindú 86%,– Budistas 8%, Mulsumanes 3.3 %, otros 2.7%.

Pakistan : Afiliación religiosa – Mulsumanes 97 %, Cristianos 1.6 % incluídos los católicos 0.8%, Hindú 1.4%

Filipinas : Afiliación religiosa – Católicos 82%; Aglipayan 6%, Mulsumanes 6 %, Protestantes 4 otros 4%.

Singapur : Afiliación religiosa – Budisto/Taoistas 54% mulsumanes 15% cristianos 12.6% incluídos católicos 3.7% confucionistas 3%, Hindu 3.6%, otros 14.8%.

South Korea : Afiliación religiosa – Budistas 70%; cristianos 25% incluídos católicos 8.1% confucionistas 3%, otros 2%.

Sri Lanka : Afiliación religiosa – Budistas 69% hindú 15%; cristianos 7.5% incluídos católicos 6.6%; otros 0.5%.

Tailandia: Afiliciación religiosa- Budistas 95%; Mulsumanes 4%; Cristianos 0.5% incluídos católicos 0.4%, otros 0.5%.

Taiwan : Afiliación religiosa – Budistas 43%; cristianos 7.4% incluidos católicos 1.3%; otros 1.1%.

Timor del Este: Afiliación religiosa - Católicos 86%; otros 14%.

Vietnam : : Afiliación religiosa – Budistas 67%; cao dai 10.3%; católicos 6.4; hoa hao 2%; mulsumanes 0.6%; protestantes 0.9; otros 12.8%

 

1.3. Cuadro general de los datos más significativos de la Iglesia católica oriental

     Aunque el mismo Jesucristo era asiático el cristianismo en Asia continúa siendo considerado extranjero y occidental. Tres son las razones que hace de ella una religión sospechosa.

   1. Anteriormente al cristianismo han existido desde tiempo atrás el Budismo, el Confucionismo, el Taoismo, el Hinduismo, el zoroastrismo, jainismo, sikismo y el sintoismo con unos sistemas de pensamiento y religión muy desarrollados. El largo período de persecución en occidente unido a la oposición del judaismo de la diáspora al cristianismo y el galopante crecimiento del islamismo han dificultado enormemente el desarrollo de dicha religión en Asia.

     2. En siglos posteriores el cristianismo fue sujeto de duras persecuciones por los gobiernos de China, Japón, Korea y Vietnan en los primeros tiempos del trabajo misionero.

     3. La ausencia de una apropiada encarnación del Evangelio en las culturas locales. Como afirmaba un cómite de teólogos asiáticos en 1995, “desde la perspectiva de Asia, la historia de la misión cristiana del siglo XVI al XIX presenta la imagen de un cristianismo que irrumpe atropellando la armonía de Asia, un cristianismo entregado a conquistar para Cristo a todas las demás religiones y culturas... Esta actitud básicamente negativa de la Iglesia y de la teología cristiana hacia las demás religiones y culturas de Asia explica en gran parte porqué la misión no logró echar raíces an Asia”

 

   2.  Claves constantes de la realidad asiática

    Mirando al futuro ciertas cuestiones han de plantearse. Cúal es el rostro de las realidades que van a suceder? En que dirección la inmensa familia humana asiática se va a mover en las próximas decadas? La dominación y opressión de los  pobres y débiles se va a intensificar o disminuir? Estas cuestiones son de difícil respuesta pero algunas claves constantes de cara al futuro pueden encontrarse si examinamos los procesos socioculturales que están comenzando a surgir. Podríamos examinar las siguientes.

   2.1. Tradición: Un cualidad común de todas las sociedades de Asia es la tradición. Búsqueda de su pasado anterior al período colonial con el fín de afianzar la identidad nacional a menudo asentada en un pasado legendario y oscuro. Las presentes ideologías políticas se alimentan de esta tradición, amenaza por las corrientes políticas y económicas de los Estados Unidos y Europa.

2.2. Fronteras: Las naciones actuales substancialmente han seguido las fronteras de conveniencia formuladas por los poderes de los colonizadores del siglo XIX. En la actualidad los conflictos fronterizos se ha agudizado en diversos países dando pie a conflictos armados entre la India y Pakistán, y conflictos políticos entre Corea del Sur y Japón, Rusia y Japón, Rusia y China; La república de China y la China democrática de Taiwan, Indonesia y Timor, amén de otros conflictos intra-nacionales que están enfrentandos a países como Sirlanka, y Filipinas, .

2.3. Jerarquía y Autoridad: No forma parte de la tradición asiática que las libertades individuales se extiendan a la política nacional. La ley del pasado lo conforma así.  Sin embargo alrededor de la autoridad central, generalmente una persona recibe no sólo los honores y sino también las desventajas de su quasi-divinidad. Apoyado en cercanas aristocracias cuyas obligaciones y derechos han sido rígidamente definidas por la tradición sigue ejerciendo su poderío. Aunque haya cambiado la terminología usada similar situación continua en la actualidad.

2.4. Dinastía y Elitismo: Otra constante común a muchos países de Asia es encontrar a unas élites sociales y económicas que explotan a la mayoría de la gente, en ocasiones haciendo uso del poder de las fuerzas armadas. Aunque las voces y los procesos democráticos se han ido implantando en muchos de los países este pequeño grupo elitista sigue dominando la situación social de los pueblos y haciendo que permanezcan con los mismos problemas político-sociales.

  Después del Concilio Vaticano II las Iglesias de los distintos países dirigidas por un episcopado local han venido ejerciendo con valentía una influencia política en favor de las causas democráticas y en favor los más pobres de la sociedad. Mucho queda por hacer en el campo económico y social donde los efectos de la globalización están haciendo estragos en muchas naciones pobres y en la vida de millones de trabajadores.

 2.5. Globalización: fenómeno social de gran magnitud que está basamentado en dos columnas: La primera es la interconexión, cuyo símbolo emblemático es la red de Internet con sus páginas web. La segunda columna es la nueva visión del concepto de espacio. Por una parte el espacio territorial ha dejado de tener gran importancia haciendo que las grandes multinacionales cambién sus factorías de un país a otro por razones utilitaristas o económicas y por otra parte el espacio se ha visto sumamente revalorizado en determinados centros económicos, creando un flujo inmenso de muchedumbres que emigran hacia las grandes ciudades creando un sinfín de problemas de estabilidad y de vivienda para miles de familias. Al mismo tiempo el espacio virtual ha ido adquiriendo una gran importancia, haciendo que el flujo de capitales se mueva a grandes velocidades sin tener en cuenta las graves consecuencias que eso acarrea en países en vías de desarrollo. Para los que apoyan este fenómeno de la globalización se abre una nueva era donde los horizontes de la vida y el pensamiento se hacen universales; el intercambio de información en tiempo real se hace posible; una mayor movilidad hace del mundo una aldea, se reducen los poderes de los gobiernos nacionales, se abren nuevas vías para la participación del bienestar social en los diferentes ambientes; se abren nuevos caminos para una divesificación de los poderes. económicos. Para los que se oponen a dicha globalización, este proceso concentra aún más el poder en manos de quienes poseen el capital y manejan los hilos de los bancos de información usados por los medios de comunicación. Es más, este proceso destruye las culturas locales en favor de un estandarización de la cultura americano-occidental y crea un sistema socio-económico regido por la así llamada ley de Darwin donde sólo sobrevive el más fuerte y vigoroso, haciendo que muchas sociedades pobres se vean totalmente desprotegidas ante la competencia dominante y cruel que este sistema de mercado mundial impone. 

2.6. Pobreza y Miseria: Si exceptuamos a Japón, a los tres tigres del Oriente: Singapur, Taiwan y Corea del Sur, y a algunos determinados centros de China: Hongkong, Macao, Shangai, Pekín, o de otros países como Brunei, Asia es un continente de pobres y un continente pobre. A pesar del imparable crecimiento económico de las mayoría de los países, dicho crecimiento no está creando mejoras sociales para la inmensa mayoría de la población, especialmente la población rural que se enfrenta a un crecimiento demógrafico muy fuerte pero carece de lo necesario para alimentarlo. “Dichas muchedumbres han entrado en un proceso de mobilización hacia las grandes metrópolis que está desestabilizando la vida normal de las aldeas con su culturas y tradición y está creando un sinfín de problemas de inadapción en las grandes ciudades creando importantes focos de crimen organizado, terrorismo, prostitución, explotación y falta de vivienda digna” .

Los pobres de Asia son víctimas de un injusto sistema económico y político. Ellos permanecen en la pobreza no por falta de iniciativas propias ni de esfuerzo personal sino porque son explotados de modo sistemático por las minorías dominantes que se apoyan en las multinacionales y en el capital extranjero. La Iglesia tiene ante sí una inmensa tarea que realizar que se convierte en profética con personas como la Madre Teresa de Calcuta que supo poner amor y cariño a los más pobres dentro de los pobres.

2.7. Juventud: Asia es un continente de jóvenes y de jóvenes ansiosos de aprender. Especialmente en los países más desarrollados el nivel de estudios y de exigencia de los mismos no tiene parangón con ningún país del mundo. Una competencia atroz hace que toda la familia una sus esfuerzos para hacer que los hijos adquieran una buena educación. De muchos de estos países están saliendo las mejores cabezas pensantes en el mundo de las matemáticas, las ciencias y las programaciones para el internet. Sin embargo para muchos millones de jóvenes asiáticos una educación digna está muy lejana de sus vidas ya que deben enfrentarse al reto diario de sobrevivir. Pese a todo su manera de vestirse, de andar y gesticular está acusando una excesiva ‘adoración e imitación’ de lo occidental dado a conocer por los medios de la TV, el cine y el internet. 

 2.8. Culturas diversas: Asia y sus países, en concreto, poseen muchas y diversas culturas. Si entendemos por cultura el modo de vivir de la gente, hemos de incluir dentro de la misma su sistema social y la religión o religiones que practican. En una Asia pluralística pueden de un modo general dividirse las culturas en dos: Un cultura tribal o popular propia de culturas y pueblos todavía en vías de desarrollo donde se practica la cultura propia de la vida rural y una cultura elitista propia de los países desarrollados donde el pensamiento filosófico y el arte tradicional está adquiendo nuevos tonos al contacto con la cultura occidental se halla fuertemente influenciada por los factores económicos y políticos.

           La proclamación del Evangelio no puede ignorar el alma religiosa de una cultura anterior, especialmente cuando uno recuerda que la más importante preocupación de la Iglesia es la experiencia religiosa del hombre. De ahí la íntima ligazón entre inculturación y diálogo interreligioso. Como consecuencia los documentos de la Federacion de los Opispos de Asia nos ponen como una obligación a realizar: “Transmitir estos valores a las presentes y futures generaciones pasando por una assimilación creativa de la cultura y por un “traslado”de la misma en expresiones culturales contemporáneas.”  De esta forma “la evangelization se describe como el proceso de hacer que “el mensaje y la vida de Cristo se encarne verdaderamente en las mentes y en las vidas de nuestros pueblos”

2.9. Secularización: Éste es el mayor problema al que se enfrenta toda religión también en Asia.  El crecimiento de los conocimientos de la ciencia y de la tecnología ha llevado a una purificación de la religión de sus aspectos superticiosos y míticos. Dicha secularización también ha creado una clara diferencia entre la variadas instituciones sociales, incluída la religión, haciendo que éstas crezcan y se desarrollen con libertad. De ésta forma la religión puede ejercer su rol profético en medio de la sociedad. Este proceso también está sirviendo para que la persona opte libremente por la religión que él crea como verdadera distanciándose incluso de la práctica religiosa de sus más inmediatos familiares. Si este proceso ofrece sus buenas consecuencias también las ofrece negativas. La religión ha dejado de tener relevancia social en muchas naciones de Asia. La libertad de elección ofrece también  la posibilidad de negar o de simplemente ignorar la religión. La desaparación de un cierto control social en la práctica de la religión ha hecho que millones de asiáticos hayan suplantado la práctica religiosa por otras prácticas más influenciadas por los medios de comunicación social y por la moda de turno.

 2.10. Pluralismo Religioso:

 De acuerdo con Dupuis  “Asia en general es la cuna y el centro de las grandes religiones del mundo: Hinduismo, Budismo, Judaismo, Cristianismo e Islam. También es la casa de otras tradiciones religiosas: Taoismo, Confucionismo, Zoroastrismo, Jainismo, Sikismo and Sintoismo” 

           El simple nombrar a dichas religiones demuestra la magnitud de los retos a los que la misión de la Iglesia ha de enfrentarse en el continente asiático oriental en el tercer milenio de la cristiandad. 

           Como consecuencia el diálogo interreligioso es el único camino para la Iglesia al encuentro con la realidad de Asia. Como repetían los obispos responsables del diálogo interreligioso “Para la iglesia el diálogo es una parte integral de su misión”  Es claro pues que en Asia, cuna de múltiples religiones ha de existir una estricta e íntima relación entre el diálogo interreligioso y la evangelización. De ahí la llamada y la obligación al diálogo repetidamente urgida por la conferencia asiática de obispos.

 

3. Los retos de la evangelización en Asia: La asignatura pendiente de la Iglesia del tercer milenio.

3. 1. Retos al interior de la Iglesia católica

      - Estructuración rígida de la Iglesia local en detrimento de la misión

        El Concilio Vaticano II abrió pistas antes insospechadas para mirar con ojos nuevos a las religiones milenarias, para leer la palabra de Dios con ojos también asiáticos y desde un contexto asiático; para vivir la liturgia y la oración en su lengua nativa y en sus propios estilos. El Concilio ratificó el movimiento iniciado en los años 40 de poner en manos del clero nativo las riendas de las diócesis de Asia. Dichas diócesis formaron con celeridad el organigrama de la misma creando los seminarios locales y el sistema parroquial como puntas de lanza de cara a la tarea evangelizadora. Pero tras un período de 40 años se acusa en no pocas diócesis una excesiva concentración del clero local en puestos cercanos a la sede Episcopal en detrimento de la tarea misional. Se deja ver una cierta tendencia a sólo atender a las necesidades de los cristianos que acuden a los centros católicos y parroquiales en detrimento de la evangelización de cara a los no-creyentes y a los no-cristianos.

-           Disminución de la presencia de misioneros en Asia y falta de acogida por parte de las autoridades civiles y religiosas en algunos países.

 Coincidiendo con un floreciente período de vocaciones en los países desarrollados no fueron pocos los misioneros y misioneras que se volcaron a la tarea misional en Asia viviendo en total cercanía con los más pobres y necesitados de la sociedad. Muchos fueron los centros educativos y de salud que se crearon con ayudas venidas de todo el mundo. Pero la escasez de nuevas vocaciones está haciendo difícil el mantener dichos centros con el fervor misionero de jóvenes que sustituyan a los ancianos. Gracias al paulatino crecimiento de la vocaciones en Asia esa vitalidad misionera se ha visto incrementada por la presencia de asiáticos evangelizando fuera de su tierra chica en países asiáticos con la creación de seis Sociedades Misioneras de sacerdotes (dos en Filipinas; dos en la India; una en Corea del Sur y otra en Tailandia); También poco a poco los miembros de las órdenes de religiosos y religiosas sustituyen a sus hermanos y hermanas venidos del occidente en las tareas misioneras.

   -  Reto de una pastoral centrada en la creación de agentes de pastoral laicos. La mayoría de las diócesis centra su pastoral en torno a las parroquias. En no pocos países se están creando nuevos centros parroquiales, pero el drama consiste en que se están creando nuevas parroquias con una mentalidad antigua. El clásico modelo de parroquia donde el párroco es el responsible y el animador de todas las actividades de la parroquia se ha visto de algún fortalecido por la mentalidad confuciana de autoridad donde los laicos, muchos de ellos con la voluntad y la capacidad suficiente para asumir responsabilidades apostólicas y misioneras esperan en sumisa obediencia el permiso de sus párrocos de turno. No son pocos los laicos comprometidos totalmente con la iglesia que sufren grandemente ante el drama de la comunicación y la colaboración con un clero local que muestra una actitud demasiado autoritaria y en ocasiones soberbia ante los propios feligreses. Es el reto de una pastoral centrada en el diálogo y colaboración sincera entre los propios católicos de éstos con sus superiores. Y es el reto de la creación de pequeñas comunidades eclesiales donde los laicos puedan compartir la Palabra y abrir sus corazones para acoger y servir a las personas más débiles y pobres que vivan en su entorno social, al tiempo que es el reto de la creación de equipos de laicos comprometidos en las tareas de la evangelización.

 

-   El reto de la misión en clave de profunda vida de oración al unísono con la visión caritativa y de asistencia social a la sociedad

       Como muy bien resumía el documento “Ecclesia en Asia”en su n. 23b “una persona genuínamente religiosa gana siempre el respecto y es imitada en Asia. Oración, ayuno y variedad de formas de ascetismo son tenidos en gran estima. , Renuncia, separación del mundo, humildad, simplicidad y silencio son considerados como grandes valores por los seguidores de las grandes religiones asiáticas. De ahí que los Padres Sinodales insistiesen en que “el trabajo por la justicia, la caridad y la compasión han de estar íntimamente relacionados con una genuina vida de oración y contemplación. Varias comunidades de vida contemplativa tanto masculina como los benedictinos y los cartujos asi como femenina: carmelitas, clarisas, dominicas están ejerciendo una profunda influencia entre los católicos y las personas que se ponen en contacto con ellas o con ellos. El celo por la proclamación del Evangelio en el clero nativo, los religiosos y los laicos ha de estar basamentado en una profunda vida de oración. La misión necesita de hombres y mujeres santos, con una alta estima por lo místico y en continua búsqueda de la santidad.

       -  El reto de los nuevos movimientos eclesiales en el campo de misión

         Desde tiempo atrás los misioneros iniciaron en el seno de las parroquias sendos grupos devociones o pequeñas comunidades eclesiales. No es infrecuente escuchar el canto “De colores” en español, cantado por lo cursillistas coreanos. Sin embargo muchos de estos grupos han seguido los mismos parámetros de los lugares de fundación sin hacer un esfuerzo de adaptación a las comunidades eclesiales que los adoptan. También se deja sentir una cierta hostilidad entre los distintos grupos devociones. (Se hace muy difícil para los miembros de la Legia de María, aunar esfuerzos con las pequeñas comunidades eclesiales que sin tanta estructuración militar, con libertad, intentan meditar sobre los textos del evangelio y poner en común sus reflexiones). A partir del Vaticano II han surgido muchos otros movimientos que se han extendido también por Asia. A excepción de los focolares, que por espíritu interno están abiertos a otros hermanos cristianos, otros grupos están creando con su cerrazón y falta de adaptación a los distintos campos de misión una especie de iglesia paralela que está causando no pocos problemas. Los neocatecumenales que con gran celo e ilusión se están extendiendo por el extremo oriente deberían proceden con más humildad, aprender las lenguas locales e insertarse lo más posible en la pastoral de las diócesis.

 

3.2. Retos al exterior de la Iglesia católica

3. 2. 1.El reto del diálogo interreligioso:

El diálogo interreligioso parte de los cuatro  ámbitos que se han hecho clásicos a partir del documento ‘Diálogo y Anuncio’, elaborado en 1991 por el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso:

1)         El de la vida, donde la convivencia cotidiana plantea como resolver los encuentros y desencuentros que se dan en el día a día (diálogo difícil y hasta peligroso en países como Pakistán, India, Sur de Filipinas, China, Vietnam);

2)         El del trabajo por la justicia y la paz, sintiéndonos corresponsables, como creyentes, de la causa de los más desfavorecidos y de la supervivencia de la especie humana

3)         El del intercambio teológico, lo cual es mas propio de especialistas. Se hace cada día más imperioso adentranse todavía más en el estudio profundo y en el análisis comparativo de los textos sagrados de las religiones asiáticas asi como de los clásicos de la filosofía oriental.

4)         Y el diálogo de la oración: donde al unísono o cada uno a su estilo rezamos por el bien de la humanidad y para que ésta vaya descubriendo los insondables misterios de la divinidad.

5)         El de la amistad o el ámbito del corazón: El experto en diálogo interreligioso Javier Mello añade este aspecto ya que a través del contacto con otras personas se genera una empatía que capacita para comprender que, si una religión humaniza a tu amigo, no puede ser mala.

6)           Todavía habría un sexto ámbito: el de los eventos interreligiosos, convocados por plataformas fundadas para ello. Baste el ejemplo del Parlamento Mundial de las Religiones, que algunos consideran artificial. Sin embargo, lo externo es siempre fruto de un trabajo interior.

Sin embargo el pluralismo de la religiones no es solo un hecho sino también un problema que se ha venido agudizando con el tiempo. El diálogo ecuménico entre cristianos y protestantes es cada día más difícil. Son muchos los grupos, en general fundamentalistas, que se han adentrando desde los Estados Unidos en los pueblos de Asia, incluso en China a grandes pasos, con un alto nivel proselista y competitivo que desconoce o orilla con facilidad todo diálogo ecuménico.

 Real es también el enfrentamiento entre grupos de distintas religiones. La ola de fundamentalismo islámico proveniente del centro de Asia se está extendiendo por Asia oriental, como reguero de pólvora, apoyado por los petrodólares y el terror inflingido por los terroristas de las distintas denominaciones islámicas. En Pakistán una simple sospecha de blasfemia hacia Mahoma puede ser causa de condena de muerte a cualquier cristiano. No son pocos los enfrentamientos entre fundamentalistas islámicos e hindúes que afectan a la pacífica convivencia de los cristianos en países como la India, Indonesia y Bangladesh. Recientemente los fundamentalistas hindúes han comenzado a atacar a los cristianos. En Burma y Filipinas el conflicto del gobierno con los rebeldes Karen o los islámicos de Mindanao tiene connotaciones étnicas y raíces religiosas.

Hablar de libertades de religión en países como Corea del Norte, China continental, y Vietnam es todavía un futurible. El control estatal y su ideología anti-religiosa hacen que las iglesias subterráneas sigan sufriendo un sinfín de penalidades o se recorten en todo momento las libertades de la iglesia para ejercer su ministerio. Hemos de preveer que estos conflictos no desaparecerán en las próximas décadas. Sólo la paciencia y la tenacidad harán que este diálogo interreligioso se lleve a feliz término. Para ello humildad y respeto son necesarios. Hemos de reconocer que tanto Mateo Ricci en China como Roberto di Nobili en la India respetaron la identidad cultural pero habría que discutir si también y hasta que punto respetaron la identidad religiosa de esos pueblos.

En dicho diálogo hemos de ser muy conscientes y distinguir claramente lo que es cristiano de lo que es crístico en el cristianismo. “Por cristiano entendemos la configuración histórico-cultural semítico-greco-romana, que es la forma en que ha pervivido la fe en Cristo durante dos mil años, mientras que lo crístico es el misterio del Dios anonadado por amor, la donación como  revelación. Esta donación es el único camino, única verdad y única vida, lo cual significa que allí donde hay donación, hay camino, verdad y vida” .

 

3.2.2. El Reto de la Pobreza y la Juventud

     Aunque se están haciendo esfuerzos entre los países asiáticos para crear un mercado común (ASEAN) o se aspira a una moneda única todavía estamos muy lejos del mercado común europeo o americano. Es más la rápida industrialización de unos países ha creado un mercado de materias primas de los países pobres hacia los ricos que en nada está favoreciendo a las comunidades pobres de dichos países en desarrollo; ha creado una gran división entre las zonas ricas y pobres de cada país haciendo que la explotación de los trabajadores de las zonas rurales se haya agravado y la explotación de los emigrantes extranjeros se haya intensificado. No sólo eso, sino que todo este proceso está dañando de modo irreversible los eco- sistemas de la naturaleza o creando zonas de alta contaminación ambiental y en ocasiones dando pie a accidentes graves por motivos de gases químicos, energía nuclear y otros.

    La iglesia está tomando una clara posición por los pobres y desfavorecidos de la sociedad en sus demandas y manifestaciones públicas pero en el fondo sus extructuras internas aprueban los procesos de la economía capitalista sin una profunda crítica interna al problema de la globalización, la emigración, y la contaminación. La inmensa muchedumbre de jóvenes está siendo como siempre víctima de explotación y opresión por parte de las clases elitistas de la sociedad y por las multinacionales que saben que no las faltará mano de obra barata en dichos países. (niños menores de 10 años dedicados a coser a mano miles de balones para el campeonato mundial de fútbol). No faltan entre los teólogos voces que exigen un análisis más hondo de las causas de la pobreza y un esfuerzo mucho mayor por concientizar a los fieles sobre estos problemas.

 La desmesurada velocidad con que han crecido las estructuras eclesiales en países como Corea del Sur ha creado una situación en el seno de las parroquias donde los pobres que no pueden aportar bienes, se sienten desplazados y dejan de acudir libremente a la parroquia. (En la archidiócesis de Seúl con más de 890 sacerdotes, solamente dedica una decena de ellos para atender a las perentorias necesidades de los pobres y desplazados).

 Desde occidente se siente como más cercana la pobreza de Africa o Hispanoamérica, sin embargo la horribles noticias del pasado tsunami nos dieron a conocer la triste realidad de millones de asiáticos inmersos en una profunda pobreza en medio de oasis de extrema riqueza y derroche como son los centros turísticos a los que acuden muchos de los europeos que se dicen cristianos pero que acuden a pasárselo bien a costa de miles de jóvenes del campo rural que son explotadas en centros de prostitución.

 La iglesia ha apostado y sigue apostando por la juventud en Asia, sobretodo en el campo de la educación y la promoción de la juventud para que acceda a un trabajo digno en condiciones justas. Sin embargo es tanta la demanda que hay millones de jóvenes asiáticos que muchos nunca podrán tener acceso a un mínimo de educación.

Es más, la estructura piramidal y confuciana de las sociedades da poco margen a los jóvenes para emprender iniciativas nuevas y valientes. En el seno de muchas parroquias y diócesis los jóvenes se sienten desplazados y se prescinde de ellos a la hora de tomar decisiones de cara al futuro.

Hermanar diócesis o parroquias de occidente con oriente para crear lazos de colaboración es una tarea urgente. Apoyar a través de la NGO católicas proyectos para centros educativos y sobretodo hacer un esfuerzo grande por concientizar a nuestros países y conciudadanos de las ingentes y urgentes necesidades de millones de pobres y jóvenes es un gran reto de la iglesia para el tercer milenio. 

 

 3.2.3. El reto de la culturas

 Los cristianos en Asia deben aprender el arte de encontrarse con las culturas tribales y las élites culturales existentes en el Asia Oriental. Manteniendo en todo tiempo los valores perennes del Evangelio la iglesia ha de realizar un profundo esfuerzo por comprender los valores de la tradición y la cultura asiática amenazada grandemente por la modernidad galopante venida de occidente.

  Pesan aún en la memoria la historia de la iglesia relativa al respeto por los difuntos, los famosos “ritos chinos”; y pesan en la memoria, sobretodo del clero nativo, los métodos de educación en la fe demasíado impositivos llevados a cabo por los misioneros extranjeros de Paris (tildados en aquel tiempo de jansenismo) y otros. Aún en la actualidad  a diario, tengo que lidiar en mi tarea de formador de futuros dominicos con la gran diferencia en el modo de pensar y actuar en cristiano. Que ha de ser primero ser cristiano o ser japonés o coreano? !Como Usted no conoce nuestra cultura! Pues está cometiendo estos errores…

En la actualidad se reconoce a la cultura como un factor básico para el desarrollo económico y la acquisición de poder político por parte del pueblo. Es más la cultura afecta al propio crecimiento como personas, como sujetos activos y agentes de la historia.  El poder de los pueblos no va a permitir por más tiempo actitudes políticas y económicas que suplanten su propia cultura. Asi, por ejemplo, el crecimiento del capitalismo japonés está basado en la institución de “Furusato” (aldea) donde los paisanos se ponían de acuerdo para sembrar y cosechar el arroz creando una profunda relación mutua y con la naturaleza, En Indonesia se intenta crear la democracia basándola en la profunda tradición cultural enraizada en la idea “musyawarah” (diálogo comunitario) y “mufakat” (consenso unánime). Esta cultura lleva a un liderazgo comunitario, a un método colectivo de hacer decisiones y a una responsibilidad común en cuanto a lo acordado. Este método que procede de la cultura garantiza la paz, la armonía y el bien común de la comunidad.

 De ahí que el término “inculturación”que resonó por primera vez de labios de un misionero ilustre de Asia, el P. Pedro Arrupe en el sínodo de 1977, se haya hecho parte del lenguaje oficial de todo documento de los obispos de Asia. Sí inculturación es el encuentro profundo y mutuamente enriquecedor del evangelio con una cultura dada, es claro que se trata de una tarea ingente que está a punto de comenzar. Los obispos de Asia saben bien que sólo cuando la Iglesia deje de ser occidental llegará la iglesia de Asia a ser auténtica.

 La inculturación abarca todos los aspectos de la vida de la Iglesia.

1) La iglesias están llamadas a tomar en sus manos su propio destino, no con actitud de autosuficiencia e independencia, sino con un profundo sentido de responsabilidad ante el momento presente. Para muchos obispos el hecho mismo que el sínodo sobre Asia se realizara en Roma, no dejar de ser una contradicción y un reflejo de la falta de adaptación a las culturas propias. Dígase lo mismo en cuanto a la educación en los seminarios, donde se han intentado con decisión y coraje impartir materias más acordes con su cultura, siendo ésta actitud mirada con bastante sospecha, y en ocasiones rechazo, por parte de las altas esferas eclesiásticas de la Iglesia universal.

2) Un gran problema ha sido siempre la traducción de los textos litúrgicos a las lenguas nativas. Aún a sabiendas que es una tarea muy difícil adaptar los contenidos de la Biblia y de los textos litúrgicos y teológicos a las lenguas asiáticas, aún lo es más revisar dichas traducciones por parte de Roma ya carecen de suficientes especialistas en tan variadas lenguas para su posterior aprobación.

3) Los obispos de Asia han dedicado mayor atención en las últimas décadas a lo relativo a la espiritualidad: “el Espíritu nos está guiando en nuestra época a una integración, profunda y orgánica, en el tesoro de nuestra herencia cristiana, de todo lo mejor que hay en nuestros tradicionales modos de oración y de culto”.

El evangelio en relación con la cultura tiene dos tareas que realizar: por una parte debe incarnarse en la cultura hasta crear un auténtica comunidad local y por otra transformar la cultura de la gente tratando de purificar los aspectos negativos que toda cultura conlleva.

4) La mujer: En muchos de los pueblos de Asia, la mujer siempre ha estado sometida al varón, los niños varones preferidos a las niñas, la posición de la mujer inferior a la del hombre. A pesar de que la mayoría de los fieles católicos en Asia son mujeres, su posición y papel en el seno de las comunidades se ha visto casi siempre como de servidoras. Unas de las razones por las cúales muchas cristianas optan por la vida religiosa se debe a que desde su nueva posición pueden ejercer tareas pastorales o educativas que de otra forma estarían reservadas a varones o clérigos. En los países desarrollados de Asia, influenciados por la iglesia norteamericana, varias son las voces que abogan por una justa igualdad de condiciones para la mujer en el seno de la iglesia y por su puesto en la sociedad. Pero en otros muchos países, aunque no se llegue al extremo de los talibanes en Afganistán, todavía se hallan sometidas a un lastre cultural y tribal muy poco evangélico. En los encuentros de las pequeñas comunidades la libre expresión entre ambos sexos se hace muy difícil. Una profética defensa de las niñas por nacer y una igualdad de tratamiento en el seno de los consejos pastorales de las parroquias; el acceso de teólogas que las hay y bien preparadas como profesoras de seminarios y centros de investigación teológica es un reto más que la Iglesia debe plantearse, estando siempre inmensamente agradecida a la callada y humilde tarea de tantas Marias, Martas y Magdalenas como hay en Asia.

 

3.3. El reto de las Teologías Asiáticas desde las Iglesia de Asia como respuesta a las necesidades de sus pueblos.

   3.3.1. – Teologías protestantes Asiáticas:

           * Kazoh Kitamori y la Teología del Dolor de Dios:

             Tratando de responder a la dura realidad del dolor del pueblo japonés tras la derrota de la guerra del Pacífico el pastor protestante Kazoh Kitamori hizo entre los años 50 al 70 un serio esfuerzo de investigación teológica para tratar de iluminar la cruda realidad del pueblo japonés con la luz del evangelio y con su visión de un Dios que se duele ante la tragedia del dolor humano físico y espiritual.

           * Sur Nam-dong y la teología Minjung
                     (Jesús como libertador de los trabajadores)

           En los años 70, varios teólogos protestantes del Corea del Sur, hicieron un serio esfuerzo por comprender a la luz de la fe el sentido profundo del concepto “han” con la intención de iluminar la dura realidad a la que se vieron sometidos millones de coreanos que tras emigrar del campo a la ciudad trabajaron casi como esclavos para levantar al país destruído tras la sangrienta guerra civil. Jesús, el envíado de Dios, se une en Galilea a los pobres de la región y les ofrece la liberación. Jesús es el liberador del pueblo porque se une al dolor del pueblo y es capaz de comprender su ‘han’: ese profundo sentimiento de desesperación contenida que pacientemente acepta sumiso los sinsabores de la vida con la espera lejana de un día mejor.

           * Song Choan-Seng y el Impacto del Espiritu Santo en todas las Religiones.

           Pastor protestante taiwanés que desde su plataforma de profesor en su tierra y después en USA hace un serio intento de acercamiento y diálogo entre el cristianismo y las grandes religiones, tomando como base teológica la acción del Espíritu en cada una de ellas. El Espíritu de Dios trabaja por igual en todas las religiones. Es el Espíritu quién nos enseña los caminos hacia Dios. Sus dones pueden descubrirse en el seno de otras religiones. Se ha de pasar pues de un diálogo interreligioso a un diálogo inter-fe, un diálogo entre iguales donde se reconozca que el Espíritu ha estado trabajando mucho antes de que el cristianismo comenzara su existencia. Si consideramos que las demás tradiciones tienen semillas del Logos, también deben de tener frutos: los frutos del Espíritu que son perfectamente visibles en muchas religiones y pueblos de Asia. En la medida en que se produzca un verdadero encuentro, se dará una trasformación que todavía desconocemos y que afectará a todas las tradiciones. Con la ayuda del Espíritu todo servirá para el bien de la humanidad.

 

        3.3.2. - Teologia católica:

           * Raimon Panikkar, y su nueva visión de la cristología

             El afirmaba que decir que “Jesús es Cristo no es lo mismo que decir que Cristo es Jesús”. Jesús está incluído en Cristo pero Cristo no se agota en Jesús. Por Cristo hay que entender aquí el Dios manifestado, el Dios ad extra que revela al Dios ad intra, lo que en nuestra fe trinitaria identicarnos como el Padre. Sacerdote indio de madre española intenta reinterpretar las formulaciones cristológicas en el contexto historico cultural de la India, tratando de suavizar la formulación de que Cristo es el único Salvador para toda la humanidad con la intención de dialogar con las religiones vecinas.

           * Aloisio Pieris el teólogo de la Liberación en clave asiática

            El teólogo ceilandés Pieris es probablemente el teólogo asiático más conocido y reconocido por sus estudios sobre la situación de los pobres en Asia, haciendo una transposición de la teología de la liberación hispanoamericana al contexto de las sociedades pobres de Asia.

          * Miguel Amaladoss

 Dicho teólogo se adentra en los estudios de diálogo interreligioso al tiempo que profundiza en los conflictos religiosos que hoy azotan varios países del Sur de Asia. Los cristianos, unidos de la mano con los líderes y los fieles de otras religiones intentamos promover la armonía, a través de la cúal cada persona reconozca y respete la identidad de cada grupo religioso y demuestre con la vida que pueden vivir juntos, porque eso está de acuerdo con el plan de Dios para el mundo. Él piensa que el cristianismo no debería estar demasíado atado a los rituales, las leyes y las estructuras. La fe libremente elegida no ha de ser considerada sólo en su aspecto social sino que su confesión y su práctica están llamados a ser más personales y menos institucionales. El reto de la iglesia es evangelizar a un nuevo tipo de persona que está emergiendo que parece necesitar de una experiencia de Dios bastante diferente de la del pasado. Esta experiencia permea, integra y llena de energía al hombre para introducir los valores humanos y divinos en el contexto de la realidades terrenas.

           * Anthony de Mello y el P. Benedicto Oshida: oración al estilo oriental como método de evangelización

           El P. de Mello desde la India donde desde tiempo inmemorial se han utilizado profundos métodos de oración intentó crear un espacio de diálogo entre la espiritualidad de occidente centrada en los místicos Teresa de Avila y San Ignacio y la espiritualidad de su país con su método Sadhana y con la libre utilización de textos sagrados tanto del hinduísmo como de otras religiones.

           El P. Oshida, a la sombra del monte Fuji, mientras con sus propias manos y píes sembraba anualmente su campo de arroz, intentó meditar y hacer meditar el evangelio en sintonía con la naturaleza y con la filosofía oriental. Con su brocha de tinta negra intentó resumir los misterios de Dios y con sus historias hacernos experimentar el misterio de la divinidad.

 

3.4. Claves para la evangelización en Asia (Bandung-1990)

AsIPa: (Asia Integral Pastoral Approach) =Acercamiento Pastoral Integro y Asiático).

En las siguientes claves resumían los Obispos Asiáticos el reto de la evangelización en su reunión de Bandung (Tailandia) en el año 1990:

 1. Comunidad de Hermanos y Hermanas como hijos de Dios. La iglesia de Asia será una comunidad de comunidades donde clero, laicos y religiosos se considerarán mutuamente hermanos y hermanas.

2. Centralidad en la Palabra: Reunidos y unidos en torno a la Palabra de Dios, ponen en común, rezan y discuten mutuamente para discernir la voluntad de Dios para los problemas de la comunidad local.

3. Un Iglesia que pone en común los carismas. Los dones y los carismas dados por el Espíritu ya sean recibidos por los laicos, el clero o los religiosos son puestos en común para edificar el Cuerpo de Cristo en la tierra, su Iglesia.

4. Una comunidad de testigos y evangelizadores: Son todos ellos los que testifican que el Señor ha resucitado e intentan dar vida a los necesitados.  Cooperan para que todos los que les rodean sientan presente la llegada del Reino de Dios.

5. Son un signo profético del Reino en su zona o vecindad. Se esfuerzan por extender el Reino de Dios transformando la sociedad en la que viven.

6. Liderazgo no dominante: todos los niveles de liderazgo que se ejercen en el seno de la comunidad son no dominantes, asemejándose en todo a Jesús que supo servir y vaciarse totalmente para dar fuerzas a sus seguidores, no buscando nunca ser servido.

7. Espiritualidad del Nuevo Camino.

a)         Es una comunidad que confía en el Señor que la dirige hacia una auténtica espiritualidad que les hace ser discípulos que siguen fielmente al Señor en el camino de la misión y ésto desde el contexto de Asia.

b)         Una espiritualidad basada en el espíritu de los pobres (anawin) de Yahvé: con gran espíritu de renuncia, simplicidad, compasión y solidaridad para con todos, especialmente con los pobres y marginados, trabajando en todo momento por la justicia con métodos no violentos

c)         Es una espiritualidad integral pues integra cada aspecto de la vida cristiana: liturgia, oración, vida de comunidad, solidaridad con los pobres, evangelización, catequesis, diaconía o actividades sociales.

d)         Una comunidad que no está centrada en organizaciones externas, con simplicidad y humilde actitud de servicio tratan de ofrecer un servicio amoroso a todos.

8.  Una comunidad que trabaja para crear espacios de armonía humana y diálogo interreligioso.

 

Conclusión

"La mies es mucha, los operarios pocos, pedid al Dueño de la mies que envíe operarios a su mies”. Que el Espíritu siga soplando sobre los corazones de los nuevos Javier, que con el mismo celo se dirijan hacia las tierras de Asia, o que los nuevos Javier de Asia acudan con presteza a superar los retos de la Iglesia en el tercer milenio: la evangelización en Asia.

 

59ª Semana de Misionología, Burgos, julio 2006