“La Iglesia celebra los misterios salvíficos del Señor a través de todo el año, por medio de tiempos especiales y fiestas particulares [...]. A través del año litúrgico, la Iglesia actualiza su vocación misionera de «sacramento universal de salvación»”.

(Juan Esquerda Bifet, Diccionario de la evangelización) 

 

Sacerdote: ¡sé misionero!

 

En el Año Sacerdotal, Obras Misionales Pontificias pone a disposición de los sacerdotes unas reflexiones misioneras para las homilías de los domingos y solemnidades, organizadas por tiempos litúrgicos, así como unos retiros en clave de espiritualidad misionera. Recoge así las interpelaciones de Benedicto XVI: “En la vida del sacerdote, el anuncio misionero y el culto no se pueden separar nunca, como tampoco se deben separar la identidad ontológico-sacramental y la misión evangelizadora” (1-7-2009); y de Juan Pablo II: “Todos los sacerdotes deben tener corazón y mentalidad misioneros, estar abiertos a las necesidades de la Iglesia y del mundo, atentos a los más alejados y, sobre todo, a los grupos no cristianos del propio ambiente. Que en la oración y, particularmente, en el sacrificio eucarístico sientan la solicitud de toda la Iglesia por la humanidad entera” (RM 67).