Testimonio del VII Encuentro Misionero de Jóvenes - 2010

 

Un encuentro para compartir las mismas inquietudes


Por Marina Martín Mas
Pariticipante en el Encuentro Misionero de Jóvenes 2010

 

 

Los días 9, 10 y 11 de abril de 2010 tuvo lugar en Madrid el VII Encuentro Misionero de Jóvenes que organiza todos los años Obras Misionales Pontificias. En esta ocasión, bajo el lema "Tu compromiso misionero... ¿al servicio de qué?, el encuentro giró en torno al compromiso misionero de los jóvenes, sus experiencias, motivaciones y su repercusión en su vida cristiana. Marina Martín participaba por primera vez en estos encuentros y nos ha envíado su testimonio, en el que anima a los jóvenes a participar en futuros encuentros para compartir sus inquietudes misioneras.

 

Ha sido la primera vez que he tenido el privilegio de asistir a este encuentro. Soy de Mallorca, y la verdad es que cuando me iba hacia Madrid no sabía muy bien que me iba a encontrar, pero si a quienes me iba a encontrar, jóvenes que comparten las mismas inquietudes que yo.

 

Una vez en la casa de espiritualidad, empezamos a conocernos unos a otros, pero lo que me llamo más la atención fue la amabilidad y disponibilidad de toda la gente que trabaja en esa casa, ofreciéndonos su ayuda en todo lo que necesitamos, durante los tres días que duró el encuentro.

 

Hubo gente muy distinta, desde casados, gente que venía sola, estudiantes, etcétera y de muchas de las provincias de España, desde madrileños, cordobeses, mallorquines… Desde mi punto de vista lo más importante fue que se creara un clima familiar, que nos permitió dar ideas, escuchar, reflexionar sobre todo lo que sucede a nuestro alrededor, y pedir por todos.

 

En el VII Encuentro tuvimos la oportunidad de escuchar a diferentes personas que habían sido enviados o ellos mismos decidieron ir a lugares como América del Sur o África. Y también escuchamos a distintas diócesis que trabajan muy duro, para que su trabajo en las Misiones vaya de cada día mejor y no se pierdan por el camino todos los esfuerzos. Contamos también con la presencia de Rosa Lanoix de la revista Supergesto, con ella pudimos discutir algunos de los aspectos de la revista, y como muchas parroquias aun no sabían de la existencia de ella, nosotros intentamos dar algunas directrices de cómo actuaríamos ante tal situación.

 

De todo el encuentro, yo personalmente me quedo con una frase que dijo Alberto Cisneros, Delegado Diocesano de Pastoral Juvenil de la Diócesis de Osma-Soria, y es que, quien es enviado a las misiones no solo va ha hacer alguna cosa, y no solo se trata de lo que vas hacer, sino también es importante ser y estar, no setrata de unas vacaciones, ni de ser un mueble, sino de ver, juzgar y actuar. Creo que todas las experiencias que vive un misionero joven le deben abrir los ojos a una Iglesia comprometida con las injusticias de todo el mundo. Es una oportunidad sin duda para conocer la realidad, pero también es una manera de transmitir y compartir la fe.

 

Ha sido una experiencia que particularmente me ha parecido positiva, en la cual, conocer distintos testimonios, te ayuda a hacerte a la idea, de porque te vas, y que vas a hacer allí. Todos los misioneros jóvenes debemos hacernos a la idea, de que no somos enviados para cambiar el mundo, sino para ser un espectador de lo que sucede a tu alrededor e intentar cambiar pequeñas realidades a la luz del Evangelio.

 

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