Cómo ayudan los niños a los niños


Las necesidades de la infancia
Ver Informe Infancia Desfavorecida

 

Basta echar una mirada a nuestro mundo para comprobar la dramática situación que sufren millones de niños, víctimas inocentes en todo tipo de escenarios de violencia e injusticia. 

Conflictos armados, que se ceban en la vida de los niños o los convierten en huérfanos, refugiados, niños soldado, heridos por las minas... 

Tratos tan crueles como la explotación laboral o la prostitución infantil...  

Ámbitos donde la pobreza aboca a los niños a la mendicidad, al hambre, a las enfermedades, a la imposibilidad de acceder a la educación...  

Lugares donde los niños no tienen oportunidad de conocer a Jesús y hasta qué punto Él se ha identificado con ellos: “El que acoge en mi nombre a un niño como este, a Mí me acoge”...

 

 

Nuestras respuestas concretas
Ver Tríptico Infancia Misionera 2013

Frente a estas necesidades, los niños de Infancia Misionera de España y más de un centenar de países ofrecen respuestas concretas, nacidas de una conciencia cristiana de fraternidad entre todos ellos a lo largo y ancho del mundo, y en línea con la tarea que llevan a cabo los misioneros, a los que apoyan con su oración, pequeños sacrificios y solidaridad. De este modo, se ponen manos a la obra para que todos los niños y niñas del mundo puedan crecer felices y tengan la oportunidad de oír hablar de Jesucristo como Salvador.

 

 

Esta Obra apoya la formación catequística, espiritual y celebrativa de los niños de los territorios de misión, incluyendo la construcción y dotación de templos y locales adecuados. Numerosos proyectos de pastoral de la infancia, de formación cristiana y de animación misionera son financiados con la solidaridad de los niños, que comparten no solo lo material, sino el mayor bien de que disponen: su fe en Jesús.

 

La Infancia Misionera despliega también una amplia acción en campos relacionados con la protección de la vida, atendiendo a niños en clínicas, dispensarios y hospitales; acogiendo y atendiendo a niños minusválidos, huérfanos o abandonados; y construyendo y dotando orfanatos.

 

En su actividad de promoción de la educación escolar y preescolar, la Infancia Misionera ofrece apoyo para gastos de alimentación y estudio; construye, dota y mantiene jardines infantiles, escuelas maternales, escuelas primarias y escuelas medias; y adquiere el material pedagógico necesario.

 

 

Nuestras ayudas económicas
Ver cooperación econíomica de España con Infancia Misionera 2013

La financiación de estos proyectos se realiza a partir de la cooperación económica de los niños: todos ellos se sienten uno, y por eso comparten lo que tienen para ayudarse entre sí y apoyar a sus hermanos que más lo necesitan, sin distinción de raza, cultura o religión. Esto implica y a la vez potencia una labor informativa y educativa: los niños descubren la difícil situación de otros niños, víctimas de la violencia y de la pobreza, y se implican en su solución.

 

Reuniendo sus pequeñas aportaciones (a menudo ofrecidas con un generoso esfuerzo), los niños de los cinco continentes hacen posible atender, a través de la Obra Pontificia de la Infancia Misionera, a muchos niños como ellos que sufren la injusticia, la irracionalidad y el olvido de los adultos, o que, como se ha indicado al principio, aún esperan conocer la Buena Noticia de Jesús.
Ver proyectos Infancia Misionera 2013

 

En nuestras comunidades cristianas, la Obra Pontificia de la Infancia Misionera ofrece su actividad para despertar y avivar el espíritu misionero universal de los niños y de sus animadores, mediante actividades, cursos, materiales y publicaciones de animación misionera. Ver materiales Infancia Misionera 2013