Llamadas
a encarnar |
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as
Hermanas del Amor de Dios llevamos una ilusión en los ojos y una tarea
entre manos: ser mujeres fieles en el seguimiento de Jesús; vivir
felices en la entrega a la evangelización, primordialmente desde la
educación; saborear y celebrar con los demás este Amor que Dios nos
regala. Nos
llama el clamor de la evangelización. Nos mueve el Espíritu. ¡El amor
de Cristo nos urge! Somos una congregación religiosa de vida apostólica,
fundada por el sacerdote Jerónimo Mariano Usera y Alarcón, en Toro
(Zamora), el día 27 de abril de 1864. Nuestro fundador
Jerónimo Mariano Usera y Alarcón nace en Madrid, en 1810. Hombre de rica personalidad y sólidas virtudes, un espíritu inquieto y amante del saber, con sentido de servicio y amor a Dios, a la vez que arriesgado y generoso para ayudar a los necesitados. Jerónimo sabe leer el querer de Dios en los acontecimientos históricos y, movido por la fuerza del Espíritu, que le impulsa a “transmitir la Verdad y hacer el Bien”, inicia nuevos caminos de evangelización y promoción humana, en tres continentes: Europa, África y América.
El
28 de junio de 1999, el Santo Padre Juan Pablo II promulgó en Roma el
Decreto sobre la heroicidad de sus virtudes, paso importante en el
proceso de su beatificación. El Carisma “Amor de
Dios”
Jerónimo
Usera, convencido de que el Amor de Dios hace sabios y santos, recibió
y nos dejó el carisma de “Encarnar el Amor de Dios en la vida, de
modo que cada hermana llegue a ser una manifestación permanente del
Amor de Dios”. Este
carisma nos urge a
evangelizar, comprometiéndonos en la construcción de la cultura del
amor, desde la educación y la promoción integral de la persona.
Impulsadas por este amor, pretendemos descubrir las semillas del Reino
que hay en cada cultura, cultivar los signos de vida que hay en ella e
impregnarla de los valores del Evangelio, actuar desde la Pedagogía del
Amor. Educamos con nuestro ser y nuestro hacer: “El principal libro es
la maestra” (P. Usera). “Educar es nuestra forma de amar”. La
Espiritualidad “Amor de Dios” Vivir
el amor de Dios y ser expresión de este amor entre los hermanos es la línea
de vida de nuestra espiritualidad. Se expresa en:
¿Qué
hacemos? Entre
nuestras distintas ocupaciones, debemos señalar esta opción
fundamental: “Realizar la obra de la evangelización en la educación
y la promoción integral de la persona”.
Nuestra
misión como religiosas educadoras tiene su origen en el carisma
fundacional del P. Jerónimo Usera, quien encontró en la EDUCACIÓN el
medio más apto para la evangelización y la promoción humana integral. La
misión “Amor de Dios”, como misión eclesial, es compartida por
hermanas y seglares, ofreciendo cada uno la riqueza específica de su
vocación en la construcción del Reino. Los agentes de la misión
compartida “Amor de Dios” estamos llamados a formar una
comunidad-misión que anime la vida y el compromiso evangelizador,
proporcione una formación adecuada a sus miembros, fomente la comunión,
la integración, y facilite la corresponsabilidad, participación y el
trabajo en equipo para que sea una comunidad testigo del Evangelio. Nuestra
misión, sujeta siempre a la llamada de Dios a través de las
necesidades de las personas y de los pueblos, abarca fundamentalmente
los campos de: Educación integral de la infancia y la juventud, Promoción
humana y Construcción de Comunidades cristianas. Las
actividades principales que llevamos a cabo, dentro de estos ámbitos,
son:
Por
Hermanas del Amor de Dios |