Más de 150 años dando vida

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a congregación de las Hermanas Dominicas de la Anunciata fue fundada en Vic, Barcelona, el 15 de agosto de 1856, por el beato Francisco Coll y Guitart, op. El P. Coll, por las circunstancias sociales y políticas de su tiempo, tuvo que estar exclaustrado, pero permaneció fiel a su carisma dominicano, siendo un misionero apostólico y predicador incansable en los pueblos y ciudades de toda Cataluña durante 40 años.

El P. Francisco Coll, inmerso en la realidad en la que vivían estas gentes, como Domingo de Guzmán, queriendo ser fiel al Evangelio que predicaba y a la realidad que conocía por su contacto real –marcada por la pobreza social y espiritual–, y movido por el Espíritu, responde a los desafíos de su época, a través de su obra la Anunciata, que inicia con siete jóvenes deseosas de consagrarse a Dios y al servicio del prójimo.  La obra del P. Coll quiere ser una prolongación de su ardua labor apostólica por los pueblos y ciudades; una respuesta vocacional a las jóvenes que por su condición económica no podían ingresar en la vida religiosa; y la clara determinación de promover con todas sus fuerzas la educación de la niñez y juventud, en particular de la más necesitada de atención, como era la educación de la mujer, porque siempre consideró la enseñanza de las niñas “como una obra de la mayor caridad y de la mayor trascendencia para el bien de las familias y de la sociedad entera”.

El proyecto fundacional del   P. Coll tiene como fin primordial el anuncio del mensaje de salvación a todos, especialmente a la niñez y juventud, a través de la educación. Para ello, nuestro fundador quiso que sus hijas, después de haberse hecho idóneas para la enseñanza, “saliesen como brillantes estrellas a imitación de su Padre Santo Domingo, esparciesen la verdadera doctrina, enseñándola por las poblaciones grandes y pequeñas e iluminaran de ese modo las tinieblas de la ignorancia”.

Expansión misionera

La congregación se extendió de forma admirable por pueblos y ciudades de Cataluña, y no tardó en establecerse en Albacete, Valencia, Asturias y otras regiones de España. En 1908 se produce el gran salto hacia América. Primero, a Argentina y Uruguay; más tarde a Chile, Perú, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Brasil, México y Paraguay. Otro momento importante de expansión misionera de la congregación se produjo con la llegada a los países africanos de Ruanda, Costa de Marfil, Benín, Camerún; y al continente asiático, Filipinas. Recientemente un grupo de jóvenes de Vietnam y de Indonesia han llamado a nuestras puertas, su presencia puede ser una nueva llamada a extender nuestra labor en estos países.

Hoy, después de 150 años “dando vida”, a través de las múltiples presencias y actividades apostólicas llevadas a cabo por las hermanas a lo largo del tiempo y en diferentes países, la Anunciata, en su afán evangelizador, se ha ido expandiendo por el mundo llevando la luz de la Verdad. En la actualidad somos 1.074 hermanas.

Nuestro ideal no tiene fronteras, ni razas, ni culturas. Tratamos de anunciar el mensaje de salvación a todos. En este sentido, resulta muy esperanzador constatar que en esos países la mayor parte de hermanas son nativas. Ellas podrán seguir adelante la obra misionera.

Labor evangelizadora

La misión evangelizadora nos lleva a vivir y comunicar la Buena Noticia a diferentes estratos sociales, de manera especial a los más necesitados, llevándoles el pan de la Palabra, que ilumina, fortalece, sana, levanta y humaniza; y el pan de la educación, que busca el desarrollo de las personas, de los pueblos. Esta misión la realizamos a través de diferentes mediaciones apostólicas:

  • Pastoral parroquial-catequética, acompañamiento de grupos de reflexión, comunidades cristianas.

  • Casas de espiritualidad y de acogida.

  • En el campo de la salud, se acompaña a enfermos, ancianos, discapacitados, en los dispensarios, hospitales, residencias, como es el caso de Ruanda, Costa de Marfil, Camerún, Perú, Guatemala, Nicaragua, España, Suiza, Francia, Roma.

  • La educación ocupa un lugar muy importante en nuestra proyección congregacional, por considerarla un medio eficaz para la evangelización y porque a través de ella se forma a las personas para que contribuyan a una sociedad más justa, digna, humana y solidaria. Por esta razón, buena parte de nuestra labor se lleva a cabo en los colegios, escuelas, residencias universitarias, internados para jóvenes con muy pocas posibilidades para seguir estudiando en su propio medio, centros de capacitación para jóvenes con escasos recursos, centros de alfabetización para adultos, donde la necesidad lo requiere.

 

En los países marcados por la pobreza, la guerra, la pandemia del SIDA y la desestabilización familiar, los niños son los primeros en sufrir las consecuencias de estos males. La Anunciata, a través de centros de protección de menores, orfanatos, comedores infantiles, lleva adelante la misión de acogida y educación de estos niños y adolescentes desamparados, huérfanos, niños de la calle, enfermos del SIDA, brindándoles amor, ambiente de hogar y formación.

La promoción de la mujer ha sido un espacio que se ha atendido a lo largo del proceso de expansión de la congregación en todos los países, sobre todo en América y África.

No podemos quedarnos tampoco indiferentes ante el gran reto que supone hoy el fenómeno de los desplazados e inmigrantes. Para ello, tanto en España como en Chile, se colabora con instituciones que atienden específicamente este campo, o a través de una obra propia que animan nuestras hermanas en Camerún.

Nuestra presencia en el mundo de la marginación nos lleva también a acompañar en algunos países a presos y a atender centros de drogodependientes.

De esta forma queremos vivir nuestra pasión por el Reino y dar respuesta a las urgentes llamadas que la humanidad nos presenta. Son diversas maneras de realizar la misión común de evangelizar a tiempo y a destiempo con el único objetivo de: “¡Que todos tengan vida y la tengan en plenitud y que todos conozcan la Verdad!”  

 

DATOS DE CONTACTO

HNAS DOMINICAS DE LA ANUNCIATA
c/La Granja,
528003 Madrid

Email: dagmis@dominicasanunciata.org

Hna. Miriam Zapeta
Dominica de la Anunciata
Revista Misioneros Tercer Milenio