Institutos y Congregaciones Misioneras

 

 

Hermanas Hospitalarias
Impulsadas por el espíritu a recrear la hospitalidad

 

Las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús fueron fundadas, en Ciempozuelos (Madrid), el 31 de mayo de 1881 por el sacerdote italiano de la Orden de San Juan de Dios san Benito Menni que, junto con las españolas María Josefa Recio y María Angustias Giménez, fueron elegidos por Dios para dar respuesta a la situación de abandono sanitario y exclusión social de las enfermas mentales de la época, aunando dos criterios fundamentales: caridad y ciencia.

“Nuestra razón de ser en la Iglesia –como se recoge en las Constituciones 2 y 3– es el ejercicio de la caridad hospitalaria, vivida en estado de consagración religiosa, continuando, en la Iglesia y para el mundo, la misión salvífica de Jesús a favor de los enfermos mentales y disminuidos físicos y psíquicos, con preferencia pobres”. Nuestra misión es evangelizar. Para ello hacemos presente el amor de Dios compasivo y misericordioso con la propia vida hecha de gestos y palabras; atendemos a las personas con enfermedad mental (en el inicio solo a las mujeres, y hoy a todos sin distinción); a la vez que respondemos a otras necesidades según los tiempos y los lugares.

Mujeres comprometidas

María Josefa Recio y María Angustias Giménez, junto con ocho hermanas más, ofrecieron el rostro femenino de la hospitalidad: mujeres comprometidas desde la fe en la liberación misericordiosa de las mujeres. Formaron con Benito Menni el grupo fundador que se entregó a dar respuesta a un sector de la sociedad que estaba desatendido: las enfermas mentales.

El notable crecimiento de la asistencia sanitaria pública, tanto en estructura y personal como en recursos materiales, especialmente en los países desarrollados, no oscurece la escena original del momento fundacional de la congregación: el ser humano que sufre a causa de la enfermedad y las limitaciones de la propia sociedad para ofrecerle la atención humana y asistencial que necesita.

Desde Ciempozuelos, y a lo largo de estos 131 años, el espíritu de la hospitalidad se ha ido extendiendo por los cuatro continentes: Europa, América, África y Asia. Hoy estamos presentes en 27 países, con más de 100 dispositivos en el mundo. La congregación cuenta con 1.150 hermanas, más de 10.000 trabajadores-colaboradores y numerosos voluntarios. Trabajamos en seis áreas de intervención: psiquiatría y salud mental, asistencia geriátrica, asistencia sociosanitaria, hospitales generales y centros de salud, centros y servicios para personas con discapacidad intelectual y daño cerebral.

Nuestra misión se orienta, entre otros, por los siguientes criterios: la persona que sufre es el centro de la acción hospitalaria; la oferta asistencial une ciencia y humanización, y tiene en cuenta a la persona en todas sus dimensiones; las opciones preferenciales con las personas económicamente menos favorecidas y las que presentan mayor necesidad; el respeto y defensa de la vida y los principios de la ética y moral católica guían la actividad asistencial; y todas las personas implicadas en esta obra –enfermos, familiares, trabajadores, voluntarios y religiosas– forman una comunidad hospitalaria.

Expansión misionera

San Benito Menni es el primer misionero hospitalario. Él mismo traspasó las fronteras de su propio país, Italia, para restaurar la Orden de San Juan de Dios en España y dar vida a nuestra congregación. Después de su muerte, el espíritu incansable del fundador lo ha continuado la congregación, porque “el amor no sabe decir basta, vuela de una parte a otra por toda la redondez de la tierra” (Carta 587).

En el año 1949 llegó la llamada hospitalaria al continente americano. En la ciudad de Pasto (Colombia) comenzó la congregación su primera obra en América Latina para la atención a personas con enfermedad mental, apoyada y sostenida por las casas de España. Hoy el carisma de la congregación está presente en nueve naciones del continente.

Nuestra presencia en África se inicia en 1959 en Mozambique; en 1966 en Liberia; llegando posteriormente a Ghana, Camerún, R. D. del Congo, Burkina Faso, Togo, Guinea Ecuatorial y Angola. Desde nuestra implantación hemos luchado por promover la salud mental en este continente en el que estos enfermos sufren una doble marginación: la de la pobreza y falta de recursos sanitarios, y el rechazo social –con frecuencia familiar– por considerar al enfermo como un ser peligroso, poseído por las fuerzas del mal. El primer Centro de Salud Mental se estableció en Kinshasa (R. D. del Congo) en el año 1990. Desde aquí se ha ido extendiendo la atención a estos enfermos por todo el continente. Recientemente, en Guinea Ecuatorial, se ha abierto el primer Centro de Salud Mental del país en su capital continental, Bata.

En el campo de la Pediatría, en Dapaong (Togo), funciona desde 1962 el Hospital Infantil Yendube (“Dios está ahí”). Consta de 80 camas de hospitalización para niños menores de diez años. En las consultas externas, en las que se incluye la psiquiatría, se atienden cada día cerca de 200 niños.

Por medio de la Asociación Vivir en la Esperanza, creada en 1999, trabajamos en la acogida, apoyo y rehabilitación de personas que viven con el VIH/SIDA en la Región de las Savanas (Togo). En estos años se han atendido a más de 1.400 niños y 1.500 adultos. En 2010, con el apoyo del Fondo de Desarrollo Social, se ha creado una casa para huérfanos, con la misión de acoger, proteger, curar, alimentar y educar a los niños cuyos padres han muerto de SIDA. En reconocimiento de este servicio, el 18 de octubre de 2010 la hermana María Stella Kouak recibió en Francia la Insignia de Caballero de la Legión de Honor.

La presencia de la congregación en Asia es de fechas más recientes. En el año 1987 llegamos a Vietnam gracias al espíritu valiente y decidido de tres jóvenes. En la actualidad forman un grupo numeroso de hospitalarias y atienden niños con discapacidad intelectual. Después de Vietnam, en 1988, la congregación se implantó en Filipinas (Cebú y Manila), y en Trivandrum (India) en el 2001. Recientemente hemos llegado a Pekín (China). El creciente número de vocaciones locales auguran la multiplicación del carisma hospitalario en este continente.

En la congregación hay un servicio específico de Cooperación al Desarrollo a través de la Fundación Benito Menni, con sede en Madrid. Su objetivo es llevar a cabo acciones encaminadas al desarrollo y a la ayuda humanitaria en el ámbito nacional e internacional, con especial atención a los países y personas más desfavorecidos.

 

DATOS DE CONTACTO

HERMANAS HOSPITALARIAS
Casa Provincial

C/ Vaquerías, 7 28007 Madrid;
Teléfono: 91 504 02 52

http://www.hospitalarias.org/

 

Por Aurelia CuadrónURELIA CUADRÓN
Hermana Hospitalaria
Artículo publicado en Misioneros Tercer Milenio, nº 128, junio 2012