Las Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell somos un instituto religioso católico. Fundado por Ana María Janer Anglarill en 1859, actualmente está extendido por once países. Nuestra misión se expresa en la educación cristiana de los niños y jóvenes y en la asistencia a los enfermos y ancianos, con preferencia por los más vulnerables y los más necesitados.
Queremos vivir el compromiso y el servicio a nuestros hermanos compartiendo todo lo que tenemos (pobreza). Queremos abrirnos al amor universal y descubrir a Jesucristo en los demás (castidad). Queremos estar siempre dispuestas a ir allá donde sea necesario (obediencia).
Y eso no lo hacemos solas, lo hacemos en comunidad: nos ayudamos a vivir la fe, la fraternidad y la misión que tenemos encomendada.
Nuestras raíces
Este carisma de caridad hecha servicio fue el don otorgado a Ana María Janer, mujer fuerte, toda de Dios y toda de los demás, nacida en Cervera, el 18 de diciembre de 1800, en La Segarra (Lleida, diócesis de Solsona), en una familia de profundas convicciones cristianas. Fue la tercera de cuatro hermanos. A causa de la Guerra del Francés y de sus consecuencias –hambres, epidemias, dolor– se familiarizó desde pequeña con el sufrimiento humano.
Muy pronto comprendió el amor de Dios y tuvo de Él una constante y fuerte experiencia que la llevó a amar generosamente a los demás. Por eso, el 25 de enero de 1819, en el hospital de Castelltort, se consagra a Dios como hermana de la Caridad. En 1833 estalló la Primera Guerra Carlista, Ana María Janer y sus compañeras parten a prestar su servicio de caridad a los heridos de una guerra fratricida. Se hacen cargo de los hospitales de campaña de Solsona, Berga, la Vall d'Ora y la Boixadera. Fue reconocida por los combatientes de los dos bandos como la “Madre”, por sus gestos de humanidad y de misericordia. Ella reconoce a Jesucristo en el rostro de aquellos hombres sufrientes.
En 1859 aceptó la petición del obispo de Urgell, Josep Caixal Estradé, y estableció una hermanad de caridad en el hospital de pobres enfermos de la Seu d'Urgell. El 29 de junio de 1859 fundará el instituto de Hermanas de la Sagrada Familia de Urgell, dedicado a la educación cristiana de niños y jóvenes y a la asistencia de enfermos y ancianos. En 1860 el obispo de Urgell aprobó las Reglas y Constituciones de la congregación. La Casa de Caridad de Cervera se unirá al nuevo instituto. Durante su vida tuvieron lugar veintitrés fundaciones.
Con la revolución de 1868, numerosas comunidades fueron disueltas y las hermanas se dispersaron. Entre 1874 y 1880 Ana María Janer sufrió la marginación dentro del propio instituto. Pero, aun en las pruebas más duras y extremas por las que tuvo que pasar, nunca la desesperación ni la acedia espiritual hicieron mella en su corazón fuerte y firme.
En 1880 se celebró en Talarn el primer capítulo general que la eligió canónicamente como superiora general. Ana María Janer pasó los últimos años de su vida en este pueblo leridano rodeada de alumnas, de formandas y de jóvenes profesas. Pidió morir en el suelo, como penitente, por amor a Cristo. Murió el 11 de enero de 1885, en Talarn -PallarsJussà (Lleida, diócesis de Urgell).
Ana María vivió con la esperanza puesta en el Señor y confiaba que, al final de su vida, el mismo Jesús le abriría las puertas. La sierva de Dios se mostró como una auténtica mujer de fe que siempre estuvo dispuesta a dar razón de su esperanza, en los ambientes más degradados por el dolor y el sufrimiento, ante los hombres y mujeres a los que poco les quedaba ya por esperar, humanamente hablando. A ellos, con el lenguaje de la donación y la entrega, sin apenas medios técnicos y económicos a su alcance, les remitía a una esperanza cierta, que no defrauda; les remitía al mismo Dios, a aquel por quien ella era capaz de dar la vida.
Ana María Janer, hoy
Corazón inmenso de mujer, no quiere nada para sí; toda ella para los que sufren y para los pequeños. Almas sedientas de consuelo, para enseñarles a buscarlo en Dios. Almas abiertas, para llenarlas de la única verdad: Cristo. Inmolada en aras de la caridad.
Amarte y servirte siempre y en todo es su proyecto de vida. Jesucristo, amado, consolado y acariciado en cada enfermo, en cada niño, en cada persona necesitada, es el ideal supremo de su vida y la razón de su donación incondicional al hermano. Este es el sentido de nuestro lema.
Por amor, Ana María Janer dedica tota su vida a atender a las personas marginadas de su tiempo: los pobres enfermos e incurables, los apestados, los heridos de guerra, los niños huérfanos, los ancianos abandonados... El amor a Dios y al prójimo es el que mueve a esta mujer a actuar, a salir de sí misma para atender la necesidad concreta del otro.
Y este don que recibe Ana María Janer es el que nos deja como herencia a las hermanas y los laicos que continúan hoy haciendo presente el amor de Dios en el servicio cotidiano y sencillo de amar a los niños, los jóvenes, los enfermos y los ancianos con unas notas distintivas. Nuestro amor no quiere tener fronteras: un amor que nos hace ponernos en la piel del otro, un amor que nos hace ser “madres” de nuestros hermanos desde la paciencia, la fidelidad y la misericordia, que no se cansa nunca de darse.
Un carisma para la Iglesia
Ana María Janer, su camino, todo su proyecto, es luz y marca una huella para la Iglesia, para los hombres y mujeres que hoy se animan a la santidad en el servicio de la caridad, en la entrega hacia los más vulnerables y desvalidos, viendo en ellos el rostro mismo de Jesús, el Señor.
La Iglesia la reconocerá beata el próximo 8 de octubre, en la Seu d'Urgell. Para todos los que pertenecemos a la Familia Janeriana, la beatificación de la querida madre Ana María Janer es impulso, aliento y decisión renovada de seguir a Jesucristo, amándolo y sirviéndolo siempre y en todo.
En cada uno de nuestros once países: España, Italia, México, Perú, Colombia, Chile, Paraguay, Uruguay, Argentina, Guinea Ecuatorial y Andorra se vive un espíritu de profunda alegría, fiesta y comunión por la beatificación de nuestra madre fundadora, y se prepara una gran cantidad de personas –jóvenes, laicos, religiosas...– que peregrinarán hacia la Seu d'Urgell para vivir como comunidad fraterna este gran acontecimiento.
DATOS DE CONTACTO
HNAS. DE LA SAGRADA FAMILIA URGEL
Carretera de Molins a Caldas km 14
Apartado 85
08191 Rubí - Barcelona |
Por María Constanza Mattera
Sagrada Familia de Urgell
Artículo publicado en Misioneros Tercer Milenio, nº 117, verano 2011
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