Perú

 

Padre Gregorio Lukasik
Misionero en Churcampa, Perú

 

   

Les escribo en nombre de toda la gente de nuestra parroquia de Churcampa, "San Antonio de Padua", una de las más pobres de la diócesis de Huencavelica de Perú. Esta parroquia acoge 50 pueblos en los que viven unos 15.000 habitantes, gente muy pobre que apenas tiene para sobrevivir, aunque me preocupa más su probreza espiritual. Por eso, siempre visitamos los pueblos, rezando con ellos, predicando el Evangelio y celebrando Misa. Visitamos también las escuelas y preparamos a los niños para su Primera Comunión.

 

Este año, 230 niños han recibido a Jesús por primera vez. Es una zona difícil porque no hay ninguna calle asfaltada, llueve muchísimo y hay muchos derrumbes. Muchos pueblos están a dos y cuatro horas de camino y no hay colegios en todos ellos, así es que los niños tienen que madrugar y andar mucho. Este año se nos cayó el techo del centro pastoral donde tenemos el comedor parroquial para los niños y jóvenes más pobres de la parroquia. Ahora ya está arreglado y todo gracias a la ayuda recibida de España de las Obras Misionales Pontificias. Compramos madera (tijerales, chaclas) y teja, hemos pagado el transporte y la mano de obra. Gracias por ayudarnos.

 

Churcampa, a 3.200 metros sobre el nivel del mar, además de las dificultades de la gente para poder vivir cada día, está muy afectada por el terrorismo (zona roja) y por el narcotráfico donde muchos jóvenes se pierden. Por eso nos volcamos en el apoyo a las familias para que sus hijos no sigan estos caminos. Muchos de ellos se dejan llevar, dada su ignorancia religiosa, por las sectas y el materialismo. En el pasado mes de abril hemos iniciado un curso de preparación para futuros catequistas, que nos hacen mucha falta en la parroquia, y que serán de gran ayuda como agentes de pastoral para toda la provincia de Churcampa, especialmente de aquellos grupos humanos en situación de pobreza y extrema pobreza, dando prioridad a los jóvenes realizando diferentes talleres y cursos que les ayuden a formarse y tener perspectivas de futuro.  Ahora en la parroquia tenemos ya dos grupos de niños que a pesar de sus condiciones de pobreza, quieren aprender a ser pequeños misioneros con la oración y los sacrificios, y conocer más a Jesús. Son los niños de la Legión de María y los del Sagrado Corazón.

Nosotros rezamos por ustedes encomendándoles a la Virgen Asunta, Patrona de nuestra parroquia.

 

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