En 1977 nacía esta revista a la que pusieron por nombre GESTO. Montserrat Sarto, su primera directora, quiso que fuera una revista misionera, polifacética y poliformidable, que gustara a todos los niños. Y lo consiguió. También se empeñó, en 1994, en dejarme su puesto. Ha sido una etapa preciosa que ahora se termina.

Los millones de niños que desde entonces han leído Gesto, nos lo han ido contando mientras iban creciendo: “me ha ayudado a ser mejor con mis amigos”; “me he divertido un montón y he conocido gentes y países desconocidos”, “me he puesto las pilas en casa”, “he participado en festivales y encuentros”, “incluso he ganado premios”… años apasionantes que los lectores nos han ido contando. Pero, de lo más orgullosa que me siento, después de 23 años al frente de esta maravillosa revista es que muchos, muchos niños, se han acercado más a Jesús, a veces a través de un dibujo, otras de una historia o de un personaje… Otra de las cosas fantásticas de Gesto es que a través de sus páginas, en estos 40 años de vida, hemos conocido a gente maravillosa, los misioneros.

Gracias a Gesto no hay ningún pequeño lector que no sepa qué es eso de las misiones y que, al frente de estas zonas lejanas y a veces peligrosas y difíciles, viven y trabajan unas personas formidables. A través de ellos habéis conocido a otros niños que viven de una forma diferente a la vuestra pero que también son amigos de Jesús.

¡Cuántas cosas han sucedido!, ¡cuántas historias os hemos contado!... ahora, echando la vista atrás recuerdo cuando en el año 2006 nos reunimos más de 10.000 niños y animadores en la plaza Mayor de Madrid, sólo con la obligación de sonreír… O cuando hemos salido a sembrar estrellas en Navidad, o cuando hemos ido de campamentos misioneros en Silos, o en el DOMUND con nuestras fantásticas huchas…  todo esto  lo hemos contado en GESTO y muchos os habéis visto las caras en ella.

Y si hablamos de recuerdos… no caben todos en estas páginas. ¿Os acordáis del famoso concurso “Pequeños misioneros”? El premio fue para tres de vosotros conocer al papa Juan Pablo II. ¡Qué fuerte! Y en el año 2007 le dieron a GESTO el Premio Bravo que concede la Conferencia Episcopal. Un lujo y un agradecimiento por este regalo. Y cuando una joven lectora y colaboradora consiguió entregarle la revista GESTO al papa Francisco -le  habíamos dedicado la portada-… Son tantas las historias que me llevo en el corazón en mi despedida como directora de GESTO, que he querido que precisamente, en la portada, hubiese un gran corazón. En él está sin duda vuestro cariño. Gracias.

Pero también tengo que dar las gracias, no sólo a los niños, sino a todos aquellos que han estado cerca siempre de GESTO. Primero los misioneros,  la gente más formidable y buena que he conocido, no en vano quise conocerles en plena misión y me fui a Malí, un viaje inolvidable; y a los colaboradores y amigos que, han hecho de GESTO lo que véis, la mejor revista misionera de los niños.

 

 

 

Por Montserrat Vilaseca

 

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