Dichoso un país que puede llamarse, con razón, Costa Rica.  Lo de Costa es obligado por su geografía física, puesto que se trata de un pequeño territorio entre dos océanos: al este, el Atlántico y, al oeste, el Pacífico. Lo de Rica, porque lo es, más en posibilidades que en realidades, por la belleza de sus tierras, por la honradez de sus naturales.

 

 

Por Alenjandro Fernández Pombo

 

Sus escasos territorios de cultivo son fértiles. Sus habitantes se honran de pertenecer a un país que fue el último en tener ejército propio, porque no lo necesitaba. Costa Rica es, además del nombre de un territorio, una convocatoria a la esperanza de ser ricos o una definición de aquellos que son ricos por naturaleza.

Costa Rica fue un hallazgo del propio Cristóbal Colón en su segundo viaje a América. Como muchos de sus vecinos, la colonia española se hizo independiente en el siglo XIX, en 1852. De su Estado están orgullosos sus habitantes por una trayectoria ejemplar solo interrumpida por algunos desastres de la naturaleza, los errores de algunos dirigentes y la ambición de algún vecino.

Costa Rica ocupa una superficie de algo más de 51.000 kilómetros cuadrados que viene a ser un territorio algo mayor que la comunidad española de Aragón. Sobre él se asienta una población de cuatro millones y medio de habitantes, formada sobre todo por emigrantes. A principios del siglo XX no llegaba a 250.000 habitantes, que se concentraban principalmente en el altiplano. Actualmente, la mayoría de esta población es criolla; los amerindios, los negros y los mulatos constituyen pequeñas minorías; en total, algo más de doscientas mil personas dentro del colectivo global de la población de Costa Rica.

El Estado, que se divide en siete provincias, tiene como capital San José, ciudad que, con algo más de trescientos mil habitantes, es la población más importante del país.

 

Geografía

Ese pequeño espacio que constituye Costa Rica es rico también en océanos. El país forma una parte del istmo de Panamá, que separa y une a las dos Américas. Sus límites son sencillos: por el norte Nicaragua, por el sur Panamá, y por los lados, el Atlántico al este y el Pacífico al oeste.

También su orografía es fácil de definir: la estructura del país es la de dos cordilleras paralelas, Central y Talamanca, y, entre ellas, una depresión que acaba siendo altiplano. La mayor altura es la de Monte Chirripó, con 3.820 metros; Irazú y Poás son otras alturas de más de 2.000 metros. Estas montañas son de origen volcánico.

No queda mucho lugar para las llanuras y las costas. Únicamente una de esas riveras, la atlántica, es más extensa. Pero esos espacios están bien aprovechados. Una peculiaridad por la que Costa Rica sorprende es por la abundancia de parques y espacios privilegiados (alguno de ellos, compartido con Panamá); incluso uno de estos parques, el de la isla del Coco, está reconocido por la UNESCO como parte del Patrimonio Natural Mundial. En estos inacabables parques se encuentran playas tropicales muy bellas, faunas autóctonas, arrecifes coralinos, conos volcánicos y bosques primarios.

Bastantes de estos hermosos lugares y de sus vías de comunicación sufrieron grandes destrozos en el otoño de 2011. Más de 1.500 kilómetros de carretera quedaron dañados por el temporal, lo que supone más del 20% de las carreteras del país, por lo que el Gobierno se ha propuesto ahora dar mayor consistencia a las carreteras y puentes que hay que rehacer. También fueron notables los daños en cultivos. Pero lo más lamentable fue la muerte de cinco personas, víctimas de aquellos temporales.

 

Economía

A pesar de esa geografía o como consecuencia de ella, Costa Rica es principalmente un país agrícola, y, según está escrito, "uno de los más desarrollados de la región". La agricultura proporciona caña de azúcar, bananas y café, que en parte se exportan. La ganadería, más bien escasa, está actualmente en aumento.

En cuanto a  la minería, aunque reducida, es variada y comprende yacimientos de hierro, manganeso, azufre, oro, plata…

La industria es corta pero empieza a desarrollarse en la transformación de productos agrícolas y productos derivados del petróleo.

Los puertos más importantes para el comercio son los de Puentearenas, Golfito, Queps y Limón.

 

Historia

Nada se sabe de la historia de este país con anterioridad a su descubrimiento por el propio Cristóbal Colón en su cuarto viaje, el de 1502. Unos años después recibía la colonización española cuando Hernán Ponce de León y Gaspar de Espinosa explotaron estas tierras que pasarían a depender de la Capitanía General de Guatemala, hasta que en 1821 al independizarse México se separa de España. Pasó a constituir una parte de las Provincias Unidas de Centro América y al fin se constituyó independiente en 1848.

Su primer presidente fue José María Castro. En la relación de presidentes que le suceden a lo largo de más de siglo y medio hay que contar con un Premio Nobel, Óscar Arias; y, desde 2010, por primera vez, con una mujer: Laura Chinchilla, en la que depositan sus ilusiones los costarricenses.

 

Presente

Por lo pronto, ya al tomar la presidencia, Laura Chinchilla ejecutó varias acciones decisivas para combatir la droga, mejorar la explotación de la minería del oro, impulsar la protección a la infancia y consultar sus proyectos con la ciudadanía.

Actualmente están en vigor los Objetivos del Milenio que presentaron en diciembre de 2010 y que son estos siete: 1, erradicar la pobreza extrema y el hambre; 2, lograr la enseñanza primaria universal; 3, promover la igualdad entre los géneros y autonomía de la mujer; 4, reducir la mortalidad infantil; 5, mejorar la salud materna; 6, combatir el sida y otras enfermedades y 7, garantizar la sostenibilidad de medio ambiente.

Este es el mejor índice de sus problemas cuya solución puede lograrse con el Plan Nacional del Desarrollo 2011-2014.  Si se cumple, Costa Rica será un país grande en un pequeño territorio.

 

Religión

 En Costa Rica están orgullosos de tener una tradición de tolerancia en la práctica de diferentes religiones. Por supuesto la que tiene mayor número de seguidores es la Iglesia católica, en torno a un 76,3% de la población, aunque no todos son practicantes; les sigue el protestantismo con un 20%. El resto corresponde a minorías de judíos, musulmanes, hindúes y otras religiones minoritarias y tradicionales, así como las "personas sin religión". Costa Rica es una de las naciones con mayor número de inmigrantes en proporción con el número de habitantes, lo que contribuye a la diversidad religiosa.

Los católicos de Costa Rica tienen un arzobispo y doce obispos en ocho diócesis, en las que hay quinientos sacerdotes seculares y unos doscientos sacerdotes de órdenes religiosas. Religiosos no sacerdotes y religiosas son unos mil. Unos y otros mantienen veinte guarderías, y otras tantas escuelas primarias, medias y superiores, donde se forman unos 2.000 universitarios. Así mismo existen cerca de trescientas instituciones benéficas o solidarias.

En la actualidad la Iglesia católica de Costa Rica (uno de los países latinos en que la Constitución declara una religión oficial, el catolicismo) ha enfrentado el reto del aumento de indiferencia religiosa con una nueva evangelización, intensificando la pastoral juvenil y acortando murallas institucionales sociales.

 

 

Volver a sumario