Jornada Infancia Misionera 2010:
Cos los niños de África... encontramos a Jesús


Mons. Francisco Pérez González
Director Nacional de OMP - España

 

 

Los niños se unen para promover un mundo más justo y una sociedad más reconciliada y pacífica. Ellos son la mejor expresión de una sociedad que necesita mayor sencillez y humildad para afrontar los problemas más hondos que anidan en la misma. Los grandes desafíos que la humanidad debe acometer, o se basan en mover las conciencias para buscar caminos de auténtica fraternidad y limpieza de corazón, o los humanos estamos abocados a un precipicio de desintegración de lo más noble que habita en nuestro corazón. Pensemos en los graves riesgos que deben sortear los niños ya desde los comienzos de su vida y en el seno de la madre; muchos de ellos se encuentran indefensos de tal forma que nunca llegarán a ver la luz del sol.

La Iglesia se ha planteado siempre la necesidad de atender la infancia ante las amenazas tan diversas que existen. Es una vergüenza social que haya 250.000 niños que mueren de hambre todas las semanas, que más de 300.000 sean enrolados como “niños soldado” en diversas guerras. Uno se pasma al constatar que más de 300 millones de niños trabajan como esclavos y que mil millones no han oído hablar de Jesucristo. Si a esto añadimos que muchísimos millones de bebés son destruidos antes de nacer en el seno de la madre por culpa del aborto, o las cifras no controladas y altísimas de niños que son sacrificados para conseguir sus órganos y venderlos, esto está demostrando la gran degradación del sentido humano a la que se está llegando.

La Infancia Misionera quiere ser expresión viva y aldabonazo fuerte a las conciencias de todos los seres humanos. Millones de niños pertenecen a esta institución católica, que tiene el objetivo de ayudarse entre los niños para ir construyendo una sociedad más llena de paz. Ellos son muy sensibles a esta labor y se lo piden, con la candidez de los pequeños, a Jesucristo, que se convierte en su aliado fundamental en este peregrinaje hacia una humanidad nueva. Son más de 10.000 los niños españoles que colaboran generosamente en más de 200 proyectos de ayuda a niños pobres necesitados de alimentos, de apoyo a hospitales de infancia y orfanatos, de ayuda a escuelas y capillas.

Cada año, en Obras Misionales Pontificias queremos fijarnos en un continente: el año pasado fue Asia y este año será África. Es una forma pedagógica para mirar, con la sencillez de los niños, a aquellos que habitan en uno de los continentes. Los niños de África, en esta Jornada de Infancia Misionera 2010, deben ser nuestros preferidos, y en ellos hemos de ver un proyecto de nueva humanidad. Al mismo tiempo que se promueven las realidades concretas, como son la educación, la promoción humana y la solidaridad, se ha de ahondar en el encuentro con Dios. Invito a todos los niños de España para que vivamos esta Jornada mirando a los niños de África y nos solidaricemos haciéndonos amigos de Jesús.

 

Revista Misioneros Tercer Milenio, enero de 2010