Evangelización liberadora |
a Orden de la Merced –fundada por San Pedro Nolasco, con el apoyo del obispo Palou y del joven rey Jaime I de Aragón, el 10 de agosto de 1218, en la catedral románica de Barcelona– surge, bajo la inspiración mariana, para la redención de los cautivos cristianos, cuya fe peligraba en las mazmorras y baños del norte de África, en poder de sarracenos y otros enemigos de nuestra fe.
Misión histórica El matiz misionero y eclesial de la Orden redentora de la Merced, ya desde la primera evangelización del Nuevo Mundo, puede ser clasificado como “evangelización liberadora”, con María, Madre de la Merced o misericordia, cuya devoción profunda arraigó en todo América. No sólo tuvo métodos propios de evangelizar, sino que orientó a los mismos nativos para que ayudaran a reunir y enviar plata para “la obra de la redención de los cautivos”. De tal modo fue notable su actividad, que el número mayor de redimidos se dio durante dicha etapa americana, desde las llamadas “Doctrinas” y, más tarde –después de Trento–, cuando ya se contaba con parroquias propias.
No se preocupó la Merced por “canonizar” a sus héroes cristianos. Gastó el dinero en la redención. Sólo en tiempos de Urbano VIII (1628) se canoniza a San Pedro Nolasco, fundador, fallecido en 1245, y a San Ramón Nonato, redentor de cautivos –a quien pusieron un candado en los labios para que no predicase el Evangelio de Cristo en tierra musulmana– y cardenal electo, fallecido antes de recibir el capelo, el año 1338. A lo largo del siglo XVII y XVIII se eleva a los altares a: San Pedro Armengol; el mártir San Serapio; la primera monja, Santa María de Cervellón; y San Pedro Pascual, obispo de Jaén, cautivo y muerto en Granada (1300). También a la terciaria Beata Mariana de Jesús, cuyo cuerpo sigue incorrupto en las Mercedarias de Don Juan de Alarcón, hoy Mercedarias de la Orden de la Merced, en la calle Valverde de Madrid. Misión actual La Orden tiene actualmente nueve provincias: tres en Europa (Aragón, Castilla y Roma) y seis en Iberoamérica (Chile, Argentina, Ecuador, Perú, México y Brasil), y varias vicarías. Cultiva el carisma liberador, “según las nuevas formas de cautividad”, y mantiene misiones, a través de sus propias provincias, en África, Iberoamérica y en el sur de la India. Desde el siglo XX destacan precisamente, como si fueran “las niñas de los ojos” de la Orden, esas misiones africanas. Modernamente, los lugares de presencia mercedaria misionera han sido y son: Burundi (1968-1986), Ruanda (1985-1994), Zaire-R.D. del Congo (1994-2003) y Camerún (desde 1997 hasta la actualidad). Más de una treintena de mercedarios –algunos de ellos continúan– han estado, pues, y siguen, con nuevas generaciones, al servicio directo de la misión liberadora.
Además, consagran su vida a los más pobres africanos, en Yaoundé, Camerún, como evangelizadores, los padres Pablo Ruiz de Escudero, Carlos Mª Olivera Lorenzo, Pierre Kaziri y Edouard Kolongo Senda, que regentan la parroquia de la Briqueterie. Desde agosto de 2003, Fr. Pablo Paniagua Mariño trabaja infatigablemente en la misión de Ngovayang, Camerún, como cooperante de la entidad Medicus Mundi-Extremadura, para mantener el funcionamiento de un viejo hospital que atiende a los pigmeos, despreciados de todos y escondidos en el interior de la selva. Colabora con una comunidad de Hermanas de Carlos Foucauld. Tenemos asimismo una misión en el Caribe (Santo Domingo), con los padres Ángel Cuadrado Calvo y Fidel Fernández Barreira, junto al religioso de votos simples Fr. Luis Antonio Vázquez y un aspirante. Pensando en el arraigo futuro, se ha creado la casa de acogida y formación vocacional San Pedro Nolasco, con los padres Serge Ndayisaba, Jean Paul Mwenge Ngoie y Agustín Roy Kabongo Mulangu; los religiosos de votos simples Richard Ewome, Serge Bemegne Ombono y Elie Gervais Fonda, los tres de Camerún, y un par de angoleños de la provincia de Chile, Alexandre Mateus y Bengui Miranda. Asimimso, se está construyendo un seminario para acoger a los estudiantes profesos africanos de las provincias mercedarias de Castilla, Aragón y Chile presentes como misioneros en África (Camerún, Mozambique y Angola).
Por Luís
Vázquez Fernández |