Filipinas

 

 

Nos cuenta la hermana Nancy Tagle,
de las
Siervas de los Pobres:

 

   

Queridos niños de Gesto, os escribo desde la Misión de San José en Kiangan, Ifugao, un lugar situado en la parte montañosa del norte de Luzón, en Filipinas.  Aquí la gente vive gracias a la agricultura, tal vez hayáis oído hablar de las famosas terrazas de arroz de este lugar. Las familias viven en lo que se conoce aquí por “barangays”, barrios diseminados o poblados, y los caminos a los barangays son muy malos, es difícil llegar a veces por las lluvias y por las grandes distancias, algunos están tan lejos que el sacerdote apenas puede visitarlos a todos. Lo mismo les pasa a los niños para acudir a la escuela, aún así las ganas y la ilusión hacen verdaderos milagros.

Gracias también a vosotros, los niños de la Infancia Misionera de España que habéis contribuido, con vuestra ayuda económica, a que muchos de ellos no abandonaran la escuela a mitad de curso. Unos 247 niños han podido tener este año mochilas con cuadernos, bolígrafos, lápices negros y de colores, tijeras, blocs de notas y otros materiales escolares.

Con las ayudas que recibimos ayudamos en lo que podemos a los niños más necesitados. Damos becas a las escuelas públicas donde las hermanas enseñamos catecismo.

También vamos a los barangays y junto con catequistas voluntarios enseñamos catecismo a los niños y les preparamos para la Primera Comunión. En este curso, teníamos apuntados 686 niños, y 178 de ellos han recibido la Primera Comunión. Cincuenta de ellos recibieron antes el bautismo. A todos ellos les regalamos un libro de oraciones de recuerdo.

Aquí los niños saben lo que significa ser un niño misionero o pertenecer a  la Infancia Misionera, todos se quieren apuntar, y cuando nos reunimos, casi siempre los viernes por la tarde, expresan sus intenciones como un modo de rezar por otros niños y por las necesidades del mundo en general.

Los niños que recibieron la ayuda de la Infancia Misionera se reunieron en la casa de nuestra Misión e hicimos una fiesta: los niños cantaron, bailaron, recitaron poemas y dieron gracias por las cosas maravillosas que Dios nos ha regalado, especialmente por el regalo de Jesús. Estos niños son los que veis en las fotos, os las mandan con todo cariño y agradecimiento por ser sus amigos.

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