OMPRESS-ROMA (6-06-19) Ayer se inauguraba en Roma una exposición fotográfica que ilustra el compromiso de las más de 2.000 religiosas de decenas de congregaciones religiosas y presentes en innumerables países en su lucha contra la trata de seres humanos. Un compromiso que se extiende sobre todo a la ayuda a las víctimas. Esa es la labor que desde hace más de 10 años coordina Talitha Kum, la red formada por estas religiosas, gracias a un acuerdo de las Superioras Mayores de sus respectivas congregaciones.

Esta exposición muestra fotografías hechas por Lisa Kristine, que durante más de treinta años ha viajado por más de cien países en los seis continentes, para documentar las culturas indígenas y arrojar luz sobre la dura e insoportable realidad de la esclavitud moderna. El proyecto ha sido realizado con la colaboración de la Sección de Inmigrantes y Refugiados del Dicasterio vaticano para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y de la Fundación Galileo.

La sede la Unión de Superioras Mayores, en la Piazza di Ponte Sant’Angelo, será el escenario de esta exposición que muestra en imágenes la respuesta de las religiosas de Talitha Kum contra cualquier forma de explotación o abuso: atreverse al bien; esto es, cuidar, secar las lágrimas de quien llora, sanar los corazones, despertar a la dignidad, regalar una sonrisa de paz.

La campaña puesta en marcha el pasado 10 de mayo con el respaldo el Papa Francisco, “Nuns Healing Hearts” (Monjas que curan corazones), es una muestra de ello. Las religiosas viven y trabajan “sobre el terreno”, en las mismas comunidades en las que tiene lugar la trata, cerca de las víctimas y los supervivientes. . Viven día a día en la comunidad con las víctimas y los supervivientes. A todo el mundo le indigna la explotación sexual, pero hay muchas formas diferentes de esclavitud. Pueden ser pescadores muy jóvenes en Tailandia o niños que trabajan en las minas de Ghana, las hermanas están allí a su lado. Repartidas por más de 75 países en 5 continentes, miles de religiosas trabajan infatigablemente para asegurarse de que víctimas y supervivientes sepan que no se les olvida.

Las imágenes son fruto de una labor de más de 18 meses, durante la que la fotógrafa recorrió Italia, Guatemala, México, Estados Unidos y Tailandia para documentar las historias, la recepción y la asistencia brindada a las mujeres y hombres que han sobrevivido a la trata. Hay historias de quienes, gracias a la red de Talitha Kum, han logrado salir de la Infierno de la trata, para recuperar la confianza en sí mismos y comenzar una nueva vida. La exposición, que estará abierta hasta el próximo 19 de junio, muestra cómo no hay que dejarse vencer por el mal, sino vencer el mal con el bien (Romanos 12,21).