OMPRESS-FILIPINAS (24-04-19) Varias antiguas iglesias en la provincia filipina de Pampanga en la isla de Luzón han sido cerradas tras el fuerte terremoto que sufrió esta zona de Filipinas el pasado lunes.

La archidiócesis de San Fernando emitía un comunicado en el que explicaba que al menos 24 iglesias, patrimonio histórico de Filipinas, se iban a mantener cerradas hasta que fueran inspeccionadas por las autoridades, tras los desperfectos causados por el terremoto que alcanzó una magnitud 6,1 en la escala de Richter. Sólo las Iglesias parroquiales de Lubao y Porac sufrieron daños de consideración. La diócesis cuenta con un Comité de Patrimonio Cultural, que explicaba que no se permitirían actividades dentro de las iglesias “hasta que se consideren seguras”.

Pampanga alberga en su territorio numerosas iglesias históricas, de la época colonial española, y son consideradas verdaderos tesoros nacionales por su historia y belleza.

El temblor causó 16 muertos, aunque todavía hay 26 personas desaparecidas, casi todas vecinas de la localidad de Porac. La Conferencia Episcopal ha expresado su pesar y su cercanía a las víctimas y sus familias: “Oramos especialmente por las personas en duelo, que han perdido a sus seres queridos en el terremoto, y esperamos que estas personas puedan recibir ayuda lo antes posible”, declaró Mons. Rómulo Valles, presidente de la Conferencia Episcopal Filipina. Alabó además la pronta y eficaz respuesta de las fuerzas de rescate. Tras el terremoto del lunes en Luzón, en Visayas, al sur, tuvo lugar un nuevo temblor ayer que alcanzó una magnitud de 6,5.