OMPRESS-GIJÓN (17-12-19) Este pasado sábado más de 300 niños asistieron al envío de Sembradores de Estrellas en la parroquia de Nuestra Señora de Begoña, en Gijón, Asturias. Estos pequeños, se unen a los miles de niños que por toda España se convierten una vez más en misioneros, lo hacen para felicitar las Navidades en su nombre, sin pedir donativos ni aguinaldo. En las estrellas adhesivas doradas que ponen a quienes felicitan la Navidad se lee “Jesús nace para ti” y “Jesús nace para todos”. Cada diócesis desarrolla esta iniciativa con creatividad: villancicos, obras de teatro, globos de helio… Todo ello precedido de una celebración, en la que la Iglesia local envía a los niños.

Desde la Parroquia de San Pedro de Gijón, explican con sencillez como se vive el ser Sembradores de Estrellas: “¡Hola! Los del catecismo hoy hicimos algo muy bonito y tengo que contarlo: con nuestros papás y muchos niños de otras parroquias fuimos a sembrar estrellas y a visitar belenes. ¿Que cómo se siembra una estrella?… Yo no lo sabía, pero nos lo explicaron muy bien los de ‘Infancia Misionera’. Os lo voy a contar todo. Fuimos a la parroquia de los carmelitas: (Nuestra Señora de Begoña) y tenían unas letras muy grandes que ponen ‘ENVIADOS’. Allí nos explicaron que teníamos que felicitar la Navidad de parte de los misioneros: y eso se hace con un una sonrisa y una estrella.

Nos contaron un cuento muy bonito, cantamos villancicos, hicimos lecturas y peticiones. Y recogimos las estrellas que luego vamos a repartir. Visitamos el belén de los carmelitas, que era muy bonito, y luego fuimos al Sanatorio Marítimo en el autobús: que belén tan grande y tan detallado.

Como éramos unos 300, nos repartimos en grupos (según los autobuses) y entramos a ver el belén. Según íbamos terminando de verlo, jugamos y cantamos un montón de villancicos, así daba tiempo a que todos viesen el belén. Nos hicimos la foto, a ver si me encontráis en ella.

De vuelta al autobús volvimos a mi parroquia. En el centro parroquial comimos en grupo y, en el salón de actos, cantamos un montón de villancicos mientras veíamos el belén por turnos. La verdad es que los que llevaron la guitarra y el cajón lo hicieron muy bien. ¡Cómo nos gustó ver el belén! Y qué bien nos lo explicaron José y Flor. También estaba Toño. Y, si es bonito ver ese belén, es mejor cuando las personas, que con tanto amor y cariño lo han hecho, te lo explican con todo detalle.

¡¡¡¡Y luego nos tenían preparadas chuches para todos los niños!!!! ¡Qué bien nos lo pasamos todas las parroquias juntas! Le voy a decir a mi catequista que ¡¡¡¡hay que hacer más excursiones con estos amigos!!!!”.