OMPRESS-ETIOPÍA (7-02-18) Los Misioneros de África, los conocidos Padres Blancos, celebraron el pasado 14 de enero sus 50 años de presencia en Etiopía. La celebración tuvo lugar en Adigrat, con una Misa que presidió el Abune Tesfasellassie Medhin, obispo de la misma Eparquía de Adigrat, Etiopía, junto a los Misioneros de África y los sacerdotes y religiosos que trabajan en la Eparquía. Abune es el término honorífico que se utiliza para los obispos en la Iglesia ortodoxa etíope. Eparquía equivale a diócesis.

Los Misioneros de África llegaron a Adigrat en 1967, en respuesta a la invitación de su obispo entonces, Abune Hailemariam Kahsay, para ayudar a la formación del clero local. Desde entonces muchos Misioneros de África han enseñado en el seminario mayor de Adigrat. Con el tiempo, los Padres Blancos extendieron su apostolado a diversos campos, como el diálogo interreligioso y el ecumenismo, la educación, con el Colegio St. Mary de Wukro, la ayuda a los huérfanos y niños de la calle, la promoción de la mujer y las capellanías universitarias.

Mons. Medhin agradeció a los misioneros todas estas aportaciones a la vida de Adigrat en estos 50 años. Alabó también la constancia y firmeza de los primeros misioneros, que encontraron una difícil situación al llegar. También les pidió ayuda para seguir adelante con la formación de los jóvenes y de las familias: “Estas dos áreas son muy importantes hoy para la evangelización en Etiopía y en África en su conjunto”.

Por su parte, el Misionero de África Bonaventure Bwanakweri señaló que esta celebración es un momento para mirar el pasado con gratitud y agradecer a Dios sus muchas bendiciones: “También es un momento para vivir el presente con gran pasión en nuestros diversos apostolados y planear el futuro con más determinación, entusiasmo y esperanza”. Agradeció el apoyo de los fieles, su proximidad y generosidad y también tuvo palabras de gratitud para la Iglesia ortodoxa etíope y para los musulmanes, con quienes han trabajado siempre por una convivencia pacífica.