OMPRESS-ROCKVILLE CENTRE (4-03-20) El Papa Francisco acaba de nombrar al palentino Luis Miguel Romero Fernández obispo auxiliar de Rockville Centre, en el Estado de Nueva York. Miembro del Instituto de Cristo Redentor – Misioneros Identes –, ejercía hasta ahora la labor de vicario del ministerio hispano y de la evangelización y párroco de Our Lady of Loretto en Hempstead, en esta misma diócesis norteamericana. Se convierte así en el obispo español número 95 que ejerce su ministerio fuera de España, la mayoría, 81, en América.

El padre Luis Miguel Romero Fernández nació en 1954 en Palencia, aunque creció en Andalucía. En 1972 ingresó en el Instituto de Cristo Redentor, realizando estudios eclesiásticos en el Seminario Internacional de Misioneros Identes de Tenerife. Estudió Ciencias Biológicas en la Universidad de Sevilla, luego Filosofía y Literatura en la Universidad Autónoma de Madrid y obtuvo el doctorado en Medicina en la Universidad de Zaragoza. Ha publicado numerosos artículos de Biología, Teología, Filosofía y Educación. Fue ordenado sacerdote el 11 de septiembre de 1981 en Tenerife.

Ha desarrollado su ministerio en Zaragoza, España, en La Paz, Bolivia, en Santiago de Chile, en Loja Ecuador, en Cádiz, España, en Cochin, India, y finalmente en 2014 llegaría a la diócesis de Rockville Centre, en Nueva York, de la que ha sido nombrado obispo auxiliar.

“Mi más profundo agradecimiento al Santo Padre, el Papa Francisco, cuyo carisma tengo en la más alta estima, por haberme nombrado como Obispo Auxiliar de la Diócesis de Rockville Centre”, ha manifestado el obispo electo. “Un especial agradecimiento y comunión con nuestro querido obispo John Barres cuyo ‘intenso crecimiento misionero’ es para todos compromiso y horizonte, y para toda la diócesis, que es la tierra bendita en la que Cristo me puso. También al Obispo Emérito Murphy y al Obispo Robert Brennan, que recibieron a nuestra institución de Misioneras y Misioneros Identes en la Diócesis. A los superiores, hermanas y hermanos de comunidad Idente mi comunión siempre y mi gratitud, en la alegría filial del carisma que recibiéramos como familia religiosa del Fundador, Fernando Rielo. Mi agradecimiento emocionado a la Parroquia de Nuestra Señora de Loreto, en Hempstead, por su sencilla grandeza; y a mi familia por sus raíces de amor y alegría.

El Arzobispo Nelson Perez, que me antecediera en la Vicaría del Ministerio Hispano y Evangelización decía en su reciente instalación en la Diócesis de Filadelfia, que ‘no dejemos de creer nunca en lo que el Espíritu Santo puede hacer en nosotros, a través de nosotros y a pesar de nosotros’. En ese espíritu -quizás en mi caso más ‘a pesar de mí’- recibo este nombramiento, creyendo que sólo la gracia puede hacer realidad las claves que recibiera en mi vocación: vivir y transmitir el evangelio con el sacrificio de mi vida y de mi fama, fiel al mayor testimonio de amor: dar la vida junto a Cristo por nuestro Padre Celestial. Suplico a María, Nuestra Señora de Guadalupe, su ayuda maternal en la misión encomendada en especial con la entusiasta comunidad Hispana”.