OMPRESS-ROMA (10-04-19) La Congregación para la Doctrina de la Fe, con la aprobación del Papa Francisco, hacía pública ayer una puesta al día de la constitución apostólica “Anglicanorum coetibus”, promulgada por Benedicto XVI hace diez años, a la que añade normas complementarias fruto de la práctica y experiencia después de esta fase de adaptación.

Con “Anglicanorum Coetibus”, se aprobaba el establecimiento de ordinariatos personales – una especie de diócesis a nivel de un país – “para aquellos fieles anglicanos que deseaban entrar en grupo en la comunión plena con la Iglesia Católica”. Actualmente, hay tres ordinariatos: Nuestra Señora de Washington en Inglaterra, Cátedra de San Pedro en los Estados Unidos y Nuestra Señora de la Cruz del Sur en Australia. En el artículo 4 de las normas emitidas ayer, se reitera que el ordinario tiene la facultad de incardinar al propio ordinariato, a los ministros anglicanos “que entren en plena comunión con la Iglesia Católica”

En cuanto a los files laicos, una nueva norma establece que “una persona que ha sido bautizada válidamente en otra comunidad eclesial fuera de la Iglesia Católica, y expresa después la voluntad de entrar en plena comunión con la Iglesia Católica, como consecuencia de la misión evangelizadora del ordinariato, puede ser admitida en el ordinariato desde el momento en que entra en la plena comunión y recibe los sacramentos de la Confirmación y la Eucaristía”. Se incorporan por tanto al ordinariato y no a la diócesis territorial. Norma esta última válida “también para aquellos que no están válidamente bautizados, pero que han llegado a la fe a través de la misión evangelizadora del ordinariato y, por lo tanto, pueden recibir todos los sacramentos de la iniciación”.

En cuanto a la formación del clero, se establecen nuevas normas: “Los seminaristas del ordinariato recibirán su formación teológica con los demás seminaristas en un seminario o en una Facultad teológica, de acuerdo con el obispo diocesano o los obispos correspondientes. Los candidatos pueden recibir una formación sacerdotal especial”. Se reconoce además el Misal propio de estos ordinariatos, llamado “Divine Workship”, expresa y preserva el culto católico y “el digno patrimonio litúrgico anglicano, entendido como lo que ha alimentado la fe católica a lo largo de la historia de la tradición anglicana e impulsado las aspiraciones hacia la unidad eclesial”. Cualquier sacerdote incardinado en el ordinariato “puede celebrar según el Divine Workship fuera de las parroquias del ordinariato cuando celebra la Santa Misa sin la participación de los fieles, y públicamente con el permiso del rector/ párroco de la iglesia o de la parroquia involucrada”.

El próximo noviembre, una conferencia internacional hará un balance de estos diez años de aplicación de la constitución apostólica “Anglicanorum coetibus” en la Pontificia Universidad Gregoriana.