OMPRESS-MADRID (16-05-19) El pasado martes tenía lugar en la Facultad de Teología de la Universidad Eclesiástica San Dámaso la jornada académica “La Iglesia nace de la misión, y vive para la misión”, que contó con la presencia de Mons. Giampietro Dal Toso, Presidente de las Obras Misionales Pontificias, llegado de Roma para la ocasión.

Fueron las Obras Misionales Pontificias el eje de la ponencia de Mons. Dal Toso, “la red universal al servicio del Santo Padre para sostener la misión y las Iglesias jóvenes a través de la oración y la caridad”. Habló del origen de las cuatro obras, de la naturaleza específica de cada una. Resaltó que al hacerlas Pontificias, en 1922, “el Papa las llama a Roma para que sean su ‘larga mano’ en la acción misionera de la Iglesia universal, adquiriendo así una importancia fundamental, como se ve en diferentes documentos del Magisterio Pontificio”.

Hoy hay 117 Direcciones Nacionales que aseguran la presencia de las Obras en unos 140 países, explicaba Mons. Dal Toso, lo que supone una implantación verdaderamente universal, tanto en países muy extensos como Canadá o Brasil, como en países más pequeños situados en los márgenes geográficos del mundo, como en el Océano Pacífico y en el Mar Caribe. Insistió en que el “núcleo del carisma de las Obras es la misionariedad, la misión, a la cual, de una u otra manera todos los bautizados estamos llamados”. De ahí que el Papa encomendara la preparación y coordinación del Mes Misionero Extraordinario a las Obras Misionales.

Resaltó que como preparación a este Octubre misionero de 2019, se han desarrollado ya “experiencias formativas, de reflexión o celebrativas en todo el mundo, con países que han considerado oportuno dedicar todo un año a la misión, con un intenso programa de formación y estudio, como Venezuela, Malawi, Kenia, Portugal o Colombia, por citar solamente algunos. O la amplia producción de material formativo en las Direcciones Nacionales: Polonia, Haití, Filipinas, Australia, Malawi, de las que cito una de cada continente, a modo de ejemplo”. Agradeció en este sentido el “compromiso que vuestra Dirección Nacional ya ha adquirido en este Mes Misionero Extraordinario” y las actividades que se desarrollarán en España.

Recordó Mons. Dal Toso que desde Roma no se ha querido imponer iniciativas universales, sino dejar que cada Dirección Nacional y cada diócesis desarrollen los proyectos que son más adecuados a cada realidad local. No obstante, “en Roma tendremos tres momentos principales: el día 1 de octubre, una vigilia en San Pedro con el Santo Padre; el 7 de octubre, rosario misionero con transmisión mundial en directo desde la Basílica de Santa María Mayor; el 20 de octubre, domingo de la Misión, una celebración eucarística en San Pedro con el Santo Padre”.

“Debo decir”, añadía, “que el eco suscitado por el Mes Misionero en todo el mundo ha sido muy amplio, hasta el punto de que en diferentes países los Obispos han elegido este tema como tema pastoral para todo el año y se han multiplicado las iniciativas a nivel diocesano y nacional”.