OMPRESS-GOA (12-03-20) Hoy hace 398 años era canonizado el que sería el patrono de las misiones y ejemplo de arrojo y entrega misionera. Fue declarado santo por el Papa Gregorio XV el 12 de marzo de 1622, junto a otros cuatro “grandes” santos de la Iglesia, tres de ellos españoles: San Ignacio de Loyola, amigo y superior suyo y fundador con él de la Compañía de Jesús, Santa Teresa de Jesús, San Isidro Labrador y el italiano San Felipe Neri.

En esta fecha concluye la Novena de Gracia, que se celebra del 4 al 12 de marzo. Muchos fieles y comunidades de todo el mundo se unen a esta práctica religiosa en la que se reza “pidiendo una gracia especial, si nos conviene”. La tumba del santo navarro está en Goa, India, en la Iglesia del Bom Jesus. La noticia de la canonización no llegó a Goa hasta 1623 y no se solemnizó con una gran ceremonia hasta 1624, en que sus restos fueron depositados en una urna de plata, elaborado por artesanos de Goa, con 32 placas que representan diferentes episodios de la vida del santo. Desde allí, Francisco Javier escribía sobre la necesidad de misioneros: “Muchos cristianos se dejan de hacer en estas partes, por no haber personas que en tan pías y santas cosas se ocupen”.

El cadáver del santo fue llevado a la ciudad india, tras su muerte “a las puertas de China”, en la isla de Shangchuan, al sur de Macao, tras 11 años de misión por Asia, el 3 de diciembre de 1552, fecha con la que se le venera en el santoral. Allí, en Shangchuan también se le recuerda, con una pequeña capilla, cuidada por los católicos locales de la isla.