OMPRESS-BURKINA FASO (18-02-19) El pasado viernes, 15 de febrero, era asesinado en Burkina Faso el salesiano español Antonio César Fernández Fernández. Según han informado en un comunicado los salesianos, a las 15:00h, a cuarenta kilómetros de la frontera sur de Burkina Faso, los atacantes detuvieron el vehículo en el que viajaban el salesiano español y otros dos salesianos togoleses. Durante una media hora registraron el vehículo, y después se llevaron a Antonio César hacia el bosque, donde fue asesinado. El grupo de salesianos regresaba a su comunidad en Uagadugú, la capital de Burkina Faso, tras haber participado en una reunión de la congregación en Lomé, en el vecino Togo.

“La Congregación Salesiana”, señala el comunicado, “expresa su profundo dolor por la trágica muerte del salesiano, y quiere estar cerca de su familia y de los hermanos de su comunidad. Al tiempo que condena toda forma de violencia, se reafirma en su voluntad de seguir trabajando en estos países africanos, especialmente con la educación y evangelización de los jóvenes, para contribuir a su pleno desarrollo. Esto fue, precisamente, lo que movió a Antonio César Fernández para entregar su vida como misionero salesiano al servicio del Evangelio”.

Natural de Pozoblanco, Córdoba, Antonio César Fernández fue misionero en Togo, Costa de Marfil y Burkina Faso desde 1982. Tenía 72 años de edad, con 55 años como religioso salesiano y 46 de sacerdocio.

Además del misionero español, un equipo móvil de aduanas fue objetivo también del ataque de los terroristas horas después, con la muerte de cuatro funcionarios de aduanas. Dada la proliferación sin precedentes de ataques yihadistas en los últimos meses, Burkina Faso ha reorganizado en las últimas semanas sus fuerzas de seguridad, pero se muestran impotentes para frenar el aumento de ataques. De hecho, a principios de febrero tenía lugar en Uagadugú, una reunión de los países del G5 Sahel (Burkina Faso, Mali, Mauritania, Níger y Chad) en la que han pedido a la comunidad internacional una mayor ayuda para luchar contra estos grupos yihadistas.

La hermana Cristina Salido, de las Servidoras del Evangelio, enviaba un mensaje desde Dapaong, Togo, por donde ha pasado el cuerpo del misionero, antes de dirigirse a Lomé. Será enterrado en el noviciado de los salesianos en la capital de Togo. Tras expresar su tristeza, la misionera recordaba la figura del salesiano y su ejemplo: “Desde el cielo nos anima a todos los misioneros a seguir dando la vida”.