OMPRESS-BURKINA FASO (20-05-19) El misionero salesiano español Fernando Hernández, de 60 años de edad, fue asesinado el viernes en Bobo Dioulasso, Burkina Faso, por un antiguo cocinero de este centro, según informan los salesianos. El asesino, trabajador de la obra durante siete años y despedido hace dos meses, empleó un arma blanca para ejecutar el crimen. En el ataque también resultó herido el salesiano Germain Plakoo-Mlapa, que recibió heridas de gravedad de las que se está recuperando. Las fuerzas de seguridad apresaron al antiguo empleado inmediatamente después de que cometiera el asesinato.

La Congregación Salesiana expresa su profundo dolor por la trágica muerte del sacerdote salesiano, y quiere estar cerca de su familia y de los hermanos de su comunidad. Hace solo tres meses, otro misionero salesiano español, Antonio César Fernández, también fue asesinado en Burkina Faso, en aquella ocasión durante un ataque yihadista.

Fernando Hernández, nacido el 8 de abril de 1959, era natural de Ledesma, Salamanca, pero cursó estudios de Formación Profesional en Urnieta, Guipúzcoa, a donde su familia emigró cuando él era joven. Posteriormente, respondiendo a la vocación salesiana, cursó estudios de filosofía y teología. Se ordenó sacerdote en Santander y enseguida fue enviado a Benín como misionero.

Su vida ha estado ligada al desarrollo de las diferentes obras de la Provincia Salesiana de África Occidental Francófona (AFO), en las que ha trabajado por el impulso de la Formación Profesional. Como expresan algunos de sus formadores en España: “Era un sacerdote con formación técnica, un perfil muy interesante para el trabajo realizado en los lugares a los que ha sido destinado por ser la Formación Profesional el motor del desarrollo para los jóvenes estudiantes y su entorno”.

La obra salesiana de Bobo Dioulasso (Burkina Faso), donde el salesiano misionero asesinado era vicario y ecónomo, atiende un prenoviciado, una parroquia, un oratorio, una casa de acogida para chicos y chicas de la calle, un centro de alfabetización y una escuela profesional con más de 300 alumnos. La noticia ha causado una gran consternación a toda la Familia Salesiana, y especialmente en esta localidad de Burkina Faso en la que los Salesianos están presentes desde 1994.

El director nacional de Obras Misionales Pontificias, José María Calderón, ha expresado su cercanía a la familia salesiana: “Desde las OMP de España os mandamos nuestra oración y nos unimos a vuestro pesar… Ojalá sea ya la última víctima de tanto terror”.