OMPRESS-BRASIL (07-11-19) El Consejo Misionero Indígena (Cimi) ha condenado en un comunicado el asesinato del líder indígena Paulino Guajajara, que tuvo lugar el viernes por la noche dentro de la demarcación Tierra Indígena de Arariboia, en el estado brasileño de Maranhão. Según la nota, Paulino Guajajara y Laércio Souza Silva fueron sorprendidos por cinco madereros armados.

“El Consejo Misionero Indígena (Cimi), con indignación y tristeza, acusa y culpa al Estado y al gobierno brasileño por el cobarde asesinato de Paulo Paulino Guajajara”, dice la nota. “El indígena tenía 26 años y deja esposa e hijo”.

Paulino Guajajara y Laércio Souza Silva abandonaron el pueblo de Lagoa Comprida, al norte de la Tierra Indígena, a 100 km del municipio brasileño de Amarante, para cazar. Ya en el bosque, fueron sorprendidos por cinco madereros armados. Los madereros dispararon hiriendo a Paulino en la cara y a Laertio, que logró escapar, en el brazo y la espalda. Según explican desde el Cimi, esta región ha sido invadida regularmente por madereros desde hace años con consecuencias trágicas. En 2007, era asesinado el indígena Tomé Guajajara. Al año siguiente, en 2008, los madereros invadieron el pueblo de Cabeceira y dispararon contra los indígenas. En 2015, fue el turno de un agente de Ibama que recibió un disparo y escapó vivo por poco. En la Tierra Indígena Arariboia, aprobada y registrada en 1990 con 413.000 hectáreas, viven unos seis mil indígenas Guajajara, o Tenetehar, y Awá-Guajá. Viven libres, es decir, en una situación de aislamiento voluntario.

Cimi ha estado denunciando el aumento de las invasiones de territorios indígenas, como resultado del estímulo de los agentes públicos y privados que se suman a la regularización de estos territorios concebidos por la Constitución Federal. Según el Consejo Misionero, “hoy no es exagerado decir que los pueblos indígenas ya no pueden moverse con seguridad dentro de sus territorios”. No dudan en denunciar que “la sangre de Paulino y de tantos otros indios ha sido y será derramada porque aquellos que pueden prevenir la barbarie se callan, no hacen nada”.

Entre enero y septiembre de 2019, el Informe del CIMI sobre la violencia contra los pueblos indígenas en Brasil recogió 160 casos de invasión de 153 tierras indígenas en 19 de los 26 estados del país.

El Consejo Misionero Indígena (Cimi) es un organismo vinculado a la Conferencia Episcopal Brasileña que tiene como objetivo principal la defensa y acompañamiento de la comunidad indígena, desde el respeto a su pluralidad cultural y étnica, dándoles el protagonismo a ellos, con la promoción de una sociedad democrática, justa, solidaria, pluriétnica y pluricultural.