OMPRESS-ETIOPÍA (13-12-19) El próximo 26 de enero será la Jornada de la Infancia Misionera, una campaña en la que los niños son los protagonistas y que con el lema “Con Jesús a Egipto, ¡en marcha!”, busca movilizar a los más pequeños con la oración y la solidaridad. Muchos niños en España confeccionan y colorean la Hucha del Compartir, para recoger sus pequeñas aportaciones. Una hucha de cartón que recuerda una pequeña casita. Precisamente con sus aportaciones en la campaña del año pasado se ha construido en Etiopía una casita, un “tukul” – también llamado Gojobet – que son las viviendas tradicionales en la Oromia, la región de los oromo.

Con los 10.000 dólares enviados por todos los niños de Infancia Misionera del mundo a los niños de Etiopía se ha construido uno de estos “tukul” en la aldea de Gubrye. Esta vivienda tradicional es de planta circular, con paredes hechas de ramas y revestidas de barro. El suelo también es de barro compactado, a veces con una base de piedras. El techo en forma de cono, antes se hacía con paja, pero ahora se suelen poner chapas de metal, para no tener que cambiarlo cada año, algo que conlleva mucho trabajo. El “tukul” se integra en el paisaje y es una vivienda muy duradera.

Los 600 niños de Gubrye tienen ahora un “tukul” muy grande, que utilizan para clases de catecismo, de alfabetismo, para un programa de educación general y como si fuera un gran salón de juegos. En los encuentros que tienen hacen sus aportaciones para ayudar a otros niños de la aldea que no tienen posibilidades educativas y alimentarias, llevando comida a las familias más pobres. Es decir, también en Gubrye viven uno de las máximas de la Infancia Misionera, “los niños ayudan a los niños”, y viven una vida cristiana verdaderamente misionera.