OMPRESS-CHILE (31-01-20) Este domingo 2 de febrero se emitirá “Atacama, vergel espiritual”, en el programa Pueblo de Dios de la 2 de TVE. Este veterano programa que desde 1982 acerca la realidad de la Iglesia y su labor en España y en el mundo, con los rostros de los protagonistas, en este caso, los sacerdotes misioneros españoles en Chile. Son miembros de la OCSHA, la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana. Sacerdotes diocesanos que han sido enviados por sus iglesias locales para servir a la misión en América Latina por un tiempo, aunque algunos llevan ya más de 50 años. El programa se emite los domingos a las 11:30, después de “El día del Señor” (la misa); y también salimos los miércoles a las 11:00, en la 2 de TVE.

“Atacama, vergel espiritual” es el segundo programa de una serie de cuatro que, con el patrocinio de las Obras Misionales Pontificias, Pueblo de Dios ha grabado en Chile. El primero se emitió en diciembre, “Chile, misión de contrates”, y los dos siguientes en marzo y en abril.

En el desierto más duro del mundo, el de Atacama, en el norte de Chile, Pueblo de Dios aborda la labor de los misioneros españoles que también tiene su reflejo en la atención espiritual a la vida consagrada. Con el padre Juan Pedro Cegarra, misionero diocesano de Valencia que lleva en Chile desde 1972, se conoce de primera mano varias fundaciones españolas al norte del país andino. Con este misionero se visitarán dos comunidades de religiosas que tienen un corazón orante y misionero en el desierto chileno: el Hogar de Ntra. Sra. de la Candelaria, de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Copiapó, que tienen un hogar para ancianos junto al Santuario de La Candelaria, y el Monasterio de la Inmaculada de Atacama, donde viven su vocación dos dominicas españolas.

El Hogar cuenta con una comunidad de 6 religiosas. La mayoría provienen de otros países latinoamericanos. Dos de Perú, dos de Colombia, una de chile y otra “hermanita” de Argentina. En cuanto al Monasterio de clausura de la Inmaculada de Atacama fue fundado por seis monjas Dominicas españolas en 1986. Un vergel espiritual en medio del desierto donde aún quedan dos de las primeras vocaciones valencianas que llegaron a Copiapó desde el municipio valenciano de Torrente.