OMPRESS-ARGELIA (8-05-20) Hoy se conmemora a los 19 mártires que compartieron el sufrimiento del pueblo de Argelia, asesinados entre 1994 y 1996, religiosos, religiosas, beatificados hace dos años en la ciudad de Orán, de la que Pierre Claverie fue obispo hasta su martirio. Pierre nació el 8 de mayo de 1938 en Bab-el-Oued, Argelia, y entró en la Orden de Predicadores en 1958. En 1981 fue nombrado obispo de Orán. Él y sus 18 compañeros de martirio “vivieron como servidores celosos y eficaces de la Iglesia, humildes y afables apóstoles de la paz y del perdón para todos, el Señor brilló en sus corazones, en sus vidas, en su silencio”, dice de ellos el Oficio de Lecturas para este día.

Sus compañeros de martirio fueron los siete monjes trapenses del monasterio de Tibhirine, cuatro Padres Blancos de Tizi-Ouzou, un hermano marista, una hermanita de la Asunción, las dos Agustinas Misioneras españolas Esther y Caridad, dos hermanas de Nuestra Señora de los Apóstoles y una hermanita del Sagrado Corazón de Charles de Foucauld. Fueron todos beatificados el 8 de diciembre de 2018 en la explanada de la Basílica de la Santa Cruz de Orán, en un acontecimiento verdaderamente inédito en un país de mayoría musulmana. Compartieron su destino con los 150.000 argelinos musulmanes asesinados en lo que se conoció como el decenio negro, logrando el respeto de gran parte de la población, que sufrió la violencia y el extremismo. El mismo día de la beatificación por la mañana, en la Gran Mezquita, se recordó a los 114 imanes asesinados durante la guerra civil porque se habían opuesto a la violencia, como los beatos.

Pierre Claverie, que sabía el riesgo que corría, escribió: “el martirio es el mayor testimonio de amor. No se trata de correr a la muerte, ni buscar el sufrimiento por el sufrimiento… pero es derramando la propia sangre que uno se acerca a Dios”.