OMPRESS-CÁCERES (12-04-18) En los últimos años, cuando se acerca la época de las primeras comuniones, el obispo de Coria-Cáceres, Mons. Francisco Cerro, escribe a los niños de su diócesis que van a dar este paso tan importante en su vida cristiana. Les ofrece unirse con su oración y con una ayuda material a la labor de un misionero cacereño ayudando a niños de otros países. En el 2016 fueron los niños de Malawi, en el 2017, los de Perú y, este año, Don Francisco les propone a los niños de Camerún: Podrán colaborar así con la misionera Ascensión Pizarro, una religiosa que fue niña como ellos e hizo la primera comunión en su pueblo, Villa del Campo, Cáceres.

“Queridos niños y niñas de Primera Comunión: Ya se acerca ese día tan especial para el que lleváis tres años de preparación en vuestras catequesis, con la ayuda siempre necesaria de catequistas y sacerdotes, con la ayuda de vuestros padres, que, al fin y al cabo, son vuestros primeros catequistas. Sé que son muchas cosas las que habéis aprendido en este recorrido de fe.

Habéis conocido más a Jesús, a través de sesiones de catequesis, a través de actos, convivencias y celebraciones que os han acercado al Evangelio de Jesús.

Jesús es el mejor ejemplo a imitar, por eso el Papa Francisco te invita, también con mucho amor, a que leas los Evangelios, y a que tú, que vas a comulgar por primera vez, invites a tus padres, a tus hermanos, a tu familia y a tus amigos a leerlos; solo de esta acción, sacarás hermosas enseñanzas que te servirán a lo largo de la vida. Pero debes saber, que este día, el día de tu Primera comunión, es el día de tu encuentro vivo con Jesús, donde Él y tú seréis uno. Él se hará pequeño para entrar en tu corazón. Este es el comienzo de un largo y apasionante recorrido juntos.

¡Qué suerte tienes!, Dios te ha elegido para ser testigo suyo. A partir de ahora, cuenta contigo para el bien. Cuenta contigo para que tu corazón de niño, tu corazón de niña, sepa ver a Jesús entre los más necesitados, entre los más pobres, entre los enfermos, entre los refugiados e inmigrantes. Todos ellos necesitan de tu sencillez y espontaneidad, todos necesitan encontrarse con corazones limpios como el tuyo.

El día de tu Primera Comunión será un día especial, sí, pero no solo por el traje especial, la fiesta especial, los regalos y la compañía de los que bien te quieren. El día de tu Comunión, también es un día para compartir, por eso te invito a que compartas con los que nada tiene, alguno de tus regalos. Ese gesto tuyo de generosidad, irá dirigido a niños que atiende, en Camerún, la misionera de Villa del Campo, Ascensión Pizarro Jiménez. También ellos rezarán por ti.

Al hacer la primera Comunión, te conviertes en ese misionero de paz que sella su corazón al Amor de Jesús Eucaristía en un acto de valentía y entrega incondicional.

A partir de ahora, Jesús te esperará cada domingo con los brazos abiertos, te sonreirá complaciente al ver que te acercas al Altar para estar con Él a lo largo de los años que dure tu vida. La Virgen, al verte, también sonreirá feliz. Recibe mi felicitación y mi bendición”.