OMPRESS-GUATEMALA (26-11-20) El pueblo de Campur y la misión salesiana de esta localidad guatemalteca están bajo una verdadera laguna de agua que no deja de crecer, es el resultado del paso de los huracanes Eta y Iota y de las lluvias que no cesan. Lo cuenta el misionero salesiano Jorge Nolasco, que ha enviado una foto en la que sólo se ve agua, donde antes había todo un pueblo con su iglesia.

En esta zona del norte de la República de Guatemala, en Alta Verapaz, a la que llegaron los salesianos en 1935, la gran mayoría de la población es de etnia qeqchí, con más de 400 comunidades rurales. A principios de año tenían los misioneros salesianos la esperanza de remodelar la presencia salesiana en ese lugar. Gracias a la labor de los estudiantes en prácticas de albañilería y electricidad, habían hecho una limpieza profunda de la iglesia, cortado la maleza y desmantelado edificios deteriorados, además de emprender la construcción de un Centro Don Bosco, cercano a la iglesia… hoy todo está bajo las aguas.

El padre salesiano Jorge Nolasco, que vivía en el pueblo, cuenta en qué situación está Campur: “Del lugar y casa en donde vivía, solamente hoy se observa el árbol más grande que estaba a unos 10 metros de la casa, el árbol de PAQX o guapinol. Nuestra casa y la Iglesia Parroquial más los edificios para aulas y salón (que estaba por inaugurarse el 8 de diciembre de 2020, están a más de 20 metros debajo del agua… Nuestros parroquianos también han perdido sus casas… Ya van más de 800 casas que llevan tres semanas bajo el agua y el lago sigue creciendo, la lluvia no cesa, los nacimientos de agua se multiplican por doquier, y todavía llueve incluso más fuerte que Eta y Iota. Pareciera que mi aldea de Campur solamente la recordaremos por la siguiente emotiva y bonita postal para el recuerdo. Aunque no pierdo la esperanza de  que algún día ¡resucitará de entre las aguas profundas y turbulentas! ¡Con Cristo resucitaremos también!”.

Todos los países del istmo centroamericano, así como varias islas del Caribe, han sufrido las consecuencias de los últimos huracanes. A comienzos de noviembre el huracán Eta dejaba más de seis millones de afectados. Ahora con el paso de la tormenta tropical Iota la situación ha empeorado, y aunque se espera que a partir de hoy cesen las lluvias, los ríos y manantiales seguirán desbordándose por la saturación de agua de la tierra.