OMPRESS-ROMA (3-07-19) El lunes tras la celebración del Consistorio Ordinario Público, presidido por el Papa Francisco, se anunciaba que el 13 de octubre tendrá lugar la beatificación del Beato John Henry Newman (1801-1890), cardenal inglés, converso del anglicanismo, considerado una referencia de la vida eclesial en el siglo XIX. También se anunciaron las canonizaciones de la hermana Dulce Lopes Pontes, religiosa brasileña; Giuseppina Vannini, fundadora de las Hijas de San Camilo; Maria Teresa Chiramel Mankidiyan, fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Sagrada Familia; y Margherita Bays, de la Tercera Orden de San Francisco.

Beatificado en 2010 en Birmingham por el Papa Benedicto XVI, El decreto que reconocía un milagro atribuido al cardenal inglés fue publicado el 13 de febrero. Su fiesta litúrgica se celebra el 9 de octubre, la fecha que marca su conversión en 1845.

La figura del cardenal inglés está muy ligada a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y a las Obras Misionales Pontificias, puesto que en la sede central de Roma de ambas instituciones se encuentra la Capilla Newman. El futuro cardenal, tras su conversión, vivió y estudio en el entonces Colegio de Propaganda Fide y en dicha capilla celebró su primera misa. Tras ella entraría en el noviciado de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri.

Su lema fue “cor ad cor loquitur”, el corazón habla al corazón, e insistía en la idea de que Jesucristo ha asignado una tarea específica a cada uno de nosotros, un “servicio concreto”, confiado de manera única a cada persona concreta: “Tengo mi misión, soy un eslabón en una cadena, un vínculo de unión entre personas. No me ha creado para la nada. Haré el bien, haré su trabajo; seré un ángel de paz, un predicador de la verdad en el lugar que me es propio… si lo hago, me mantendré en sus mandamientos y le serviré a Él en mis quehaceres”.