OMPRESS-MADRID (23-01-20) “Este año, las Obras Misionales Pontificias nos animan a seguir creciendo con Jesús, y nos invitan a hacer un viaje muy enriquecedor, en el que podremos conocer otra cultura, otra lengua, otras formas de vida…”, así comienza el cardenal Carlos Osoro, Arzobispo de Madrid, su carta a los niños de su diócesis con motivo de la Jornada de Infancia Misionera que se celebra este domingo 26 de enero. En ella les anima a ponerse en marcha como los misioneros y contemplar la situación de tantas familias que sufren persecución o necesidad y tienen que abandonar sus países:

“En este segundo curso del Cuatrienio que desde la Infancia Misionera en España se nos propuso, nos toca contemplar a Jesús niño en Egipto, donde junto a su familia tuvo que huir porque su vida corría peligro, a causa de la persecución. Contemplando este acontecimiento en la vida de Jesús, vemos cómo José escuchó de nuevo en su vida la voz de Dios que le guía en todos los momentos importantes, y también caemos en la cuenta de que José y María tuvieron que dejarlo todo por el peligro que corrían, pero muy especialmente la vida de su hijo, el niño Jesús.

Se nos presenta también la oportunidad de contemplar la vida de tantas familias que tienen que dejarlo todo a causa de la persecución religiosas, de las necesidades de trabajo, por el hambre que pasan en sus lugares de origen, experimentan en sus vidas la huida y, como Jesús, llegan a un lugar desconocido, una nueva cultura, una nueva lengua, dejando atrás su vida, sus amigos, sus casas, sus colegios… Esta es la vida de tantos niños y niñas hoy en día. También hay familias que tienen que huir de sus pueblos por decir sí a Jesús. No les permiten decir ese sí.

En marcha se pusieron nuestros 598 misioneros madrileños, sacerdotes, religiosos y religiosas, familias, laicos y laicas consagradas, cuando sintieron la llamada de salir de su tierra para ir a muchos lugares en donde todavía no se conoce a Jesús. Con su ejemplo vosotros también podéis ser misioneros, queridos niños y niñas con todo lo que hagáis, también podéis ayudar a otros niños a conocer a Jesús.

¿Quieres ser tú también misionero? Empieza a serlo así: eres misionero cuando rezas por los niños que tienen que huir de sus países, cuando enseñas a rezar a otros niños o les animas a ir a catequesis… también eres misionero cuando acoges al que está solo, al que viene de otro país, cuando ayudas al que no sabe, cuando consuelas al que está triste…. Pero también es importante ser generoso, aunque nos cueste un pequeño sacrificio, compartiendo nuestros pequeños ahorrillos con los demás, podéis guardar una parte para la Infancia Misionera, que hará llegar el dinero de tantos niños y niñas para que en todas partes puedan conocer a Jesús.

Todos juntos pidamos a Jesús que nos enseñe a ser niños y niñas capaces de llevar la Buena Noticia del Evangelio a todos los rincones de la tierra, que seamos luz para los demás y que, como hicieron la Virgen María y san José, sepamos escuchar la voz de Dios en nuestras vidas y nos pongamos en marcha para proteger a los inocentes, dar cariño, consuelo y amistad a todas las personas que Dios ponga en nuestras vidas.

Os pido a todos los niños y niñas que el día 26 de enero, que celebramos la Jornada de Infancia Misionera, recéis un Padrenuestro y un Ave María por todos los niños del mundo que no conocen a Jesús, para que un día puedan llegar misioneros a sus tierras que hablen de Él. Que la Virgen María, nuestra Señora de la Almudena, os cuide y proteja a todos los niños y niñas que sois grandes misioneros de Madrid. Os bendice y manda un cariñoso abrazo, cuento con todos vosotros, sois misioneros”.