OMPRESS-TOLEDO (1-02-21) En la celebración tenida este fin de semana, estuvieron presentes un pequeño grupo de niñas y niños, representando a todos sus compañeros que viven esta Obra Misionera Pontificia en la Archidiócesis de Toledo, junto a su arzobispo Mons. Francisco Cerro Chaves. Este año la Infancia Misionera se ha vivido de manera diferente en Toledo, con un cambio en la fecha respecto al resto de las diócesis españolas, haciendo que finalmente la celebración diocesana tuviera lugar el domingo 31 de enero en la Santa Iglesia Catedral Primada. El motivo de este cambio fue el repentino fa fallecimiento del director diocesano de las Obras Misionales Pontificias, Jesús López Muñoz (Sejo) y los efectos de las inclemencias de la fuerte nevada.

La Jornada de la Infancia Misionera en esta ocasión contaba con el lema “Con Jesús a Nazaret, ¡somos familia!”, que acerca a Jesús creciendo al calor de la existencia sencilla y oculta de la Sagrada Familia en Nazaret. Una imagen que muestra cómo una vida ordinaria puede ser extraordinaria y llena de significado misionero por la caridad con que se llevan a cabo las pequeñas cosas de cada día. Además, de manera muy especial, los niños de la Infancia Misionera han comprobado con los materiales y las actividades realizadas en la Archidiócesis de Toledo que en los misioneros se ve cómo la Iglesia es familia para muchos niños en los cinco continentes.

La Infancia Misionera es la primera obra conocida en el mundo de solidaridad y ayuda a la infancia, con una premisa clara, que los niños ayudan a los niños; por ello los misioneros siempre están con los niños en todo el mundo, pase lo que pase, y cuentan con los aliados de la Infancia Misionera, millones de niños y niñas entregados para cambiar el mundo. Además, destacan desde las Obras Misionales Pontificias en Toledo, la Infancia Misionera es una escuela de formación en la fe y en la misión para los niños de todo el mundo. En ese sentido, el Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, ha destacado que los mejores evangelizadores de los niños son otros niños, pidiendo que todos seamos misioneros, “nosotros, en nuestro ambiente, debemos ser siempre misioneros, porque la Iglesia solo existe para evangelizar. Aseveraba el Arzobispo Cerro que “necesitamos anunciar a Jesucristo, contárselo a todo el mundo, porque ante los problemas que nos rodean Jesús sigue siendo la noticia, la gran noticia, la única noticia que puede cambiar el mundo, porque sabemos por los misioneros y las misioneras que otro mundo es posible”.

Mons. Francisco Cerro recordó que “esta Archidiócesis es de las que más ha potenciado las misiones”, enfatizando en las palabras que solía decir el Cardenal D. Marcelo González, al que escuchó repetir muchas veces que “una diócesis que no es misionera no es una diócesis que quiere el Señor”, porque “una Iglesia que no es misionera no puede identificarse con los sentimientos del corazón de Cristo”.

En esta ocasión la celebración de la Jornada de la Infancia Misionera también ha servido para realizar un sencillo homenaje al que hasta ahora era el Director Diocesano de OMP Toledo y Delegado Diocesano de Misiones, Jesús López Muñoz, Sejo, fallecido a principios de enero. El arzobispo de Toledo agradeció la labor de este sacerdote, que estuvo muchos de misionero en Perú, lugar desde el que han escrito muchos obispos y misioneros para reconocer su constante trabajo y compromiso en la animación misionera. El arzobispo emérito de Toledo, Mons. Braulio Rodríguez, recordó que “era un hombre querido por todos y en su persona hacemos una acción de gracias por todos los misioneros, hombres y mujeres, que quieren llevar siempre el mensaje de Jesucristo”.

El Director Nacional de Obras Misionales Pontificias de España, José María Calderón, presente en los actos de esta celebración en Toledo, también tuvo palabras de gratitud, reconocimiento y homenaje a Jesús López. Reconociendo su labor, el director nacional de OMP expresó también su gratitud a la Archidiócesis de Toledo, por todo el trabajo que realiza de animación misionera y de compromiso misionero de la Iglesia. En definitiva, para Calderón la semilla misionera que Jesús López Muñoz sembró seguirá dando frutos.