OMPRESS-TOLEDO (29-01-18) Este domingo, en el que se celebra la Jornada de la Infancia Misionera con el lema “Atrévete a ser misionero”, La Puebla de Montalbán (Toledo) ha acogido la celebración de los actos diocesanos presididos por el Obispo Auxiliar de Toledo, Mons. Ángel Fernández Collado, acompañado del Delegado Diocesano de Misiones y Director Diocesano de Obras Misionales Pontificias, Jesús López Muñoz.

Una celebración de la Infancia Misionera que daba comienzo con la Santa Misa, presidida por el Obispo Auxiliar de Toledo, para posteriormente celebrar unos juegos con todos los niños y niñas de la Infancia Misionera que han querido sumarse a la celebración diocesana junto a sus padres y familias, convirtiéndose en un muy participativo encuentro.

Al finalizar la celebración de la Santa Misa por la Infancia Misionera, el niño Héctor Martín – Andino, de 6 años, recibía de manos de Mons. Ángel Fernández Collado los diplomas que le acreditan como finalista diocesano del Concurso de Cómics de la Infancia Misionera. Héctor recogía los diplomas “muy ilusionado” y con “gran alegría”, afirmando que “lo he compartido con todos mis compañeros del colegio, porque estoy muy contento por ayudar como niño misionero”.

Mons. Ángel Fernández Collado ha señalado que la celebración de la Jornada de la Infancia Misionera “nos muestra el mejor ejemplo de cómo miles y miles de niños, millones, repartidos por todo el mundo se atreven con alegría a presentar otro mundo posible desde el Evangelio”. Para el Obispo Auxiliar de Toledo, “la Infancia Misionera no es solo la mayor red universal de solidaridad, sino la gran red misionera donde los niños ayudan a los niños, los niños conocen a los niños y acompañan a los niños, no es algo ajeno, sino que lo hacen propio e incorporan a su vida”.

Desde la Dirección Diocesana de OMP se recuerda que en el año 2017 la Archidiócesis de Toledo contribuyó con cerca de 55.000 € a la Infancia Misionera, gracias a la generosidad de los niños y niñas de la Infancia Misionera. Con estas aportaciones, se contribuye a muchos proyectos educativos, sanitarios, evangelizadores, que hacen mucho mejor la vida de millones de niños y niñas repartidos por todo el mundo y especialmente en los 1113 territorios de misión.