OMPRESS-VIETNAM (18-11-20) Este domingo un grupo de católicos vietnamita ofreció atención médica y comida a casi 2.000 personas indigentes de la zona, entre ellos 500 discapacitados de 22 centros budistas y católicos. Esta celebración de caridad en Hô-Chi-Minh City da continuidad a la labor que un grupo de médicos desarrolla cada dos meses brindando atención y comida gratuita los más desfavorecidos

Según informa Misiones Extranjeras de París, este 15 de noviembre han querido conmemorar especialmente la Jornada Mundial de los Pobres. Las dos mil personas pudieron realizarse exámenes médicos o tener un desayuno caliente, en una escuela de la ciudad. Algunos voluntarios incluso ofrecían cortar el pelo. “Queríamos ofrecer atención gratuita a las personas más vulnerables como un acto de caridad, con el fin de conmemorar el Día Mundial de los Pobres”, explica el sacerdote Antoine Nguyen Ngog Son, que añadió que muchos de los atendidos padecían diveras patologías oftalmológicas, dentales, cardíacas, articulares, digestivas o neurológicas. El sacerdote, de 72 años, explicó que se proporcionaron gafas a quienes lo necesitaban.

La hermana Marie Tran Thi An, directora del Centro Hoang Mai para niños discapacitados, explicaba que envió a 80 de sus alumnos, así como a 35 monjas y maestras para aprovechar la oportunidad de recibir cuidados médicos. Los internos del centro padecen desde parálisis cerebral y trastorno a déficit de atención. La hermana An ha agradecido la iniciativa, ya que su centro no puede pagar los costes médicos de los chicos de las familias que no tienen recursos.

Anne Nguyen Huong Tho, una católica de la parroquia de Ban Co, decía que sufre de presión arterial alta y varices en las piernas, pero que no puede pagar el tratamiento. Solo gana 3 millones de dong – unos 110 euros – al mes cuidando a las personas mayores a domicilio: “Estoy profundamente agradecida al padre Son y a los médicos que me han permitido recibir un tratamiento gratuito”, agrega. El padre Son, ex director de Caritas Vietnam, pedía que se atendiera a los más desfavorecidos, que necesitan poder continuar sus estudios, trabajar y vivir con dignidad, para integrarse lo mejor posible en la sociedad vietnamita. Señalaba que en Hô-Chi-Minh City, la ciudad más grande del país, hay al menos 167.000 personas con discapacidades físicas y 13.000 huérfanos, que necesitan el apoyo material de la comunidad local. Explicaba que cada dos meses trata de reunir a profesionales sanitarios para dar atención y alimentos gratuitos a las personas más pobres de las zonas rurales. El mes pasado ofrecieron análisis médicos, ropa, comida y útiles escolares a casi mil residentes de la provincia de An Giang, y el próximo mes esperan ayudar a otras 1.200 personas en la provincia de Ben Tre.