OMPRESS-COSTA DE MARFIL (1-02-21) En un mensaje a toda la nación, que está viviendo en los últimos tiempos una tensa situación, con violencia y división, los obispos marfileños recuerdan que el camino hacia la paz es y será siempre largo y difícil. Se celebraba la semana pasada la plenaria de la Conferencia Episcopal de Costa de Marfil, que marcó la ha marcado la celebración del 125 aniversario de la Evangelización del país.

“La paz presupone una justicia verdadera y equitativa en la gestión de las personas y la justa redistribución de la riqueza del país; paz con toda verdad y sinceridad, sin concesiones”, decía el comunicado. Costa de Marfil, el mayor productor de cacao del mundo, sigue experimentando tensiones políticas por las elecciones de octubre de 2020.

El país estuvo sumido en violencias antes de las elecciones, tras el llamamiento de los políticos de la oposición a la “desobediencia civil” y un boicot en las urnas en protesta contra la impugnada decisión del presidente Alassane Ouattara de postularse para el cargo. El presidente Ouattara llegó al poder después de las muy controvertidas elecciones de 2010, venciendo al entonces presidente Laurent Gbagbo. La negativa de Gbagbo a entregar el poder condujo a una crisis, cuya consecuencia más terrible ha sido la pérdida de casi 3.000 vidas.

La violencia se ha repetido ahora, tras el anuncio de que el actual presidente Ouattara había ganado un tercer mandato, con el 94 por ciento de los votos emitidos. Los políticos de la oposición cuestionaron los resultados diciendo que, al postularse para un tercer mandato, el presidente Ouattara violó la constitución. Más de 50 personas murieron como resultado de la violencia, cuyo epicentro habría sido la capital política del país, Yamoussoukro. ACNUR ha informado, además, que más de diez mil marfileños han huido a países vecinos, la mayoría buscando refugio en Togo, Liberia, Ghana y Guinea.

De ahí que los obispos hayan hecho un llamamiento a la reconciliación: “uno de los fundamentos de una nueva Costa de Marfil es la reconciliación”, porque “muchos hijos e hijas están separados entre sí o distanciados de su patria por la política, y el abismo se ha visto más ampliado con las últimas elecciones presidenciales”. Por eso “ha llegado el momento de restaurar la alegría en Costa de Marfil. Ver a sus hijos reunidos sin ningún obstáculo político, étnico o religioso”

En su mensaje, los obispos también pidieron un “escrupuloso cumplimiento” de las leyes del país antes de las elecciones parlamentarias de este próximo marzo: “Invitamos a la búsqueda incansable de la verdad en el trato político y el respeto a la dignidad de la persona y la vida humana”.