OMPRESS-TAILANDIA (18-12-20) El pasado 10 de diciembre las diócesis de la zona conmemoraron con una celebración especial los cien años del fallecimiento de los dos primeros misioneros en llegar al noreste de Tailandia y a Laos: Jean Baptiste Prodhomme y Xavier Guégo, cuyas estatuas han sido inauguradas en la localidad tailandesa de Nakhon Phanom.

Preparado desde hace varios meses, el centenario de la muerte de estos dos primeros misioneros en llegar a, en aquel entonces, una remota región ha sido el acontecimiento más importante del año 2020 en Isan, como se conoce en tailandés la región noreste del país. Esta conmemoración se ha organizado con el objetivo de conmemorar la muerte del obispo Constant Jean Baptiste Prodhomme (1849-1920) y del padre Xavier Guégo (1855-1918), quienes puso las primeras semillas del Evangelio en el país, liberaron numerosos esclavos y llevaron a cabo numerosas obras caritativas como la acogida de huérfanos o excluidos. Las cuatro diócesis de Isan, Ubon Ratchathani, Udon Thani, Nakhon Ratchasima y Thare-Nongseng, así como el vicariato apostólico de Savannakhet-Khammouane, de Laos, organizaron las celebraciones el 10 de diciembre en la Iglesia de Santa Ana en Nakhon. Panom. El inicio de las conmemoraciones estuvo marcado por un triduo de misas celebradas en cada diócesis. Cerca de 2.500 fieles asistieron a este día, en presencia del nuncio en Tailandia, los obispos de las cuatro diócesis y Chiang Mai, así como representantes de las Misiones Extranjeras de París, el instituto misionero al que pertenecían Jean Baptiste y Xavier.

Desgraciadamente, los fieles católicos laosianos solo pudieron participar en las celebraciones en espíritu, en pensamiento y en oración, ya que viven al otro lado del río Mekong. Debido al covid-19, la frontera tailandesa permanece cerrada a los extranjeros, por lo que se organizó una transmisión en vivo para que los católicos tailandeses y laosianos distantes pudieran seguir el evento. La fiesta del centenario del 10 de diciembre fue una verdadera ocasión para repasar, releer y meditar la historia de los primeros misioneros. La homilía y los discursos se centraron en la vida misionera del obispo Prodhomme y del padre Guégo. Un teatro musical reveló los momentos clave que vivieron estos dos misioneros franceses, como las dificultades con las autoridades locales, los desafíos culturales, la fundación de la Congregación de religiosas Amantes de la Cruz, la liberación de los esclavos y la reintegración de los Phi Pop (expulsados de sus pueblos o de sus familias tras una ruptura con el culto de su sociedad).

“Doy gracias a Dios, quien nos dio estos padres misioneros. Me conmueve especialmente su valentía y su ardor por la misión. Han llegado a nosotros en una tierra que entonces era peligrosa e incluso salvaje. También había guerra y persecución contra los cristianos. Quiero expresar todo mi agradecimiento a todos los misioneros”, explicaba Woon, postulante de 20 años de la congregación de las Amantes de la Cruz. Por su parte, Oak, un funcionario de 24 años, el único católico empleado en el Ayuntamiento de Nakhon Phanom, decía estar muy feliz “de estar aquí y muy orgulloso de haber acompañado al alcalde que es budista. Sin mí, se sentía incómodo porque apenas conoce la tradición cristiana. Sin embargo, es el alcalde de una ciudad donde la mayoría de la población es católica. La inauguración de estatuas en honor de dos pioneros de la misión católica ha dado al alcalde y al prefecto de Nakhon Panom la oportunidad de conocer a los habitantes de la región, la mayoría cristianos. La idea de la conmemoración nació del P. Robert Costet (1928-2019), misionero de las Misiones Extranjeras de París, que quiso se celebrase este acontecimiento en el marco del 350 aniversario del Vicariato Apostólico de Siam, con el fin de hacer nacer en los católicos del país su celo misionero, a través de la historia de estos primeros apóstoles de Cristo en Laos y en el noreste de Tailandia.