OMPRESS-TANZANIA (2-02-18) En enero de 2008 comenzaba su actividad el Centro Educativo San Maximiliano Kolbe de Dar-es-Salaam, Tanzania. Es el proyecto educativo más importante de los franciscanos de este país del este de África, una custodia franciscana – que también lleva el nombre de San Maximiliano – surgida precisamente del impulso de los compatriotas del santo asesinado en Auschwitz, misioneros franciscanos polacos que llegaron en 1988.

El centro educativo que se puso en marcha hace diez años contó con la ayuda económica de Caritas de Padua, Italia, y de muchos otros benefactores que se sumaron después, entre ellos, el Ministerio de Educación de Polonia. Hoy, aquel pequeño centro, cuenta con 1.600 estudiantes. Y aunque la orden franciscana es la propietaria del colegio, las Hermanas Misioneras de la Sagrada Familia colaboran de manera decisiva en la educación y administración del colegio.

El pasado 27 de enero, celebraron el décimo aniversario del San Maximiliano Kolbe con una misa en la Iglesia parroquial de Segerea, el distrito de Dar-es-Salaam, en el que está ubicado el colegio. Una misa que presidió el Nuncio de Su Santidad en Tanzania, Mons. Marek Solczynski, y del presidente de la comisión de misiones de los obispos polacos, Mons. Jerzy Mazur. Estuvieron presentes numerosos misioneros y laicos de las diversas diócesis de Tanzania.

Tras la misa toda la asamblea, con los niños y jóvenes del colegio, se dirigieron en procesión por las calles hasta el centro.

Según informan los mismos franciscanos, el centro es muy estimado por la población, sin importar tribu o religión, y se ha convertido en uno de las mejores instituciones educativas de Dar-es-Salaam, un ciudad con casi cinco millones de habitantes. Siempre cumpliendo su objetivo principal, elevar el nivel de vida de la población, a través de una seria y adecuada educación de niños y jóvenes.