OMPRESS-REPÚBLICA CENTROAFRICANA (14-01-20) La Iglesia en Centroáfrica cumple 125 años desde la llegada de la fe a su tierra. Los obispos del país, en un mensaje hecho público tras su asamblea concluida este pasado domingo 12 de enero- consideran que es una oportunidad para hacer un balance de esta historia y analizar los desafíos que presentan el presente y el futuro, de un país que ha sufrido y sufre violencia, corrupción y abandono, pero que afronta lo venidero con esperanza.

El mensaje comienza con un homenaje a todos los misioneros, religiosos y religiosas, laicos, “cuyo testimonio de fe y dedicación ha sido y sigue siendo un modelo en la edificación de las comunidades eclesiales”. Recuerdan además a “aquellos que siguieron a Cristo hasta el Calvario y llevaron el sufrimiento en sus cuerpos, como mártires”.

Al mirar a su país, señala el mensaje, nadie puede ignorar que “queda mucho por hacer para la recuperación efectiva de nuestro país. El conflicto armado que se desata con todas sus dramáticas consecuencias muestra contra-testimonios en nuestra vida. Algunos cristianos separan su vida profesional de su vida de fe. Otros mezclan prácticas de fetichismo mágico con celebraciones sacramentales. Otros todavía se dejan atraer por sectas y sociedades secretas (masonería, rosacruces, etc.). Finalmente, algunos abandonan los grandes valores de unidad, dignidad, trabajo, respeto, solidaridad, honestidad, cambiándolos por las ganancias fáciles y los intereses personales”.

Los jóvenes – la mayor parte de la población de Centroáfrica – “parecen estar al margen de las decisiones importantes en la vida sociopolítica e incluso eclesial. Se sienten sofocados y parecen estar perdiendo el rumbo. Es por eso que hacemos un llamamiento a los jóvenes: no solo son beneficiarios pasivos de quienes deciden y de los líderes, sino que son el presente y el futuro del país y, por lo tanto, los actores de la historia. Estáis llamados a escribir una historia constructiva. Sed conscientes de vuestro papel vital en la historia de vuestro país y de la humanidad. No os dejéis desanimar por la situación del país o confundir por los demonios del odio y por los empresarios de la violencia y la destrucción. Continuad luchando contra el mal con el bien según la Palabra de Dios”.

Los obispos centroafricanos proponen, en este inicio de año una serie de recomendaciones dirigidas a mejorar la situación social y política del país: respetar el marco constitucional de las elecciones; organizar elecciones libres y transparentes; que los grupos armados vuelvan a la mesa de negociación; seguridad para la población civil; gestión racional de los recursos naturales en beneficio de la población; evitar la destrucción de los campos, el robo de ganado y la pérdida de vidas humanas.

“A todos nuestros conciudadanos y a toda la nación”, concluyen, “extendemos nuestros deseos de paz, reconciliación, comunión fraterna y aceptación mutua de las diferencias para construir una paz duradera en la República Centroafricana”.