OMPRESS-MADRID (6-05-19) Hace 43 años que el Seminario del Bom Pastor de Benguela, Angola, abría sus puertas y comenzaba, para cientos de jóvenes, una historia de amor a Dios y a su vocación sacerdotal. Fue el domingo del Buen Pastor de 1976 – de ahí el nombre del seminario – y aquellos 36 primeros alumnos se establecieron, con estrecheces, en una antigua casa de acogida de las Hijas de la Caridad. Al año siguiente ya contaban con la ayuda de la Obra de San Pedro Apóstol – la Obra Pontificia de ayuda a las vocaciones en países de misión – que les hacía llegar 18.150 dólares. El origen de esa suma no era otro que la jornada de Vocaciones Nativas que cada año se celebra en España y en muchos países del mundo, y, sobre todo, la generosidad de los fieles que colaboran con la jornada y con donativos y legados a lo largo del año. Una generosidad que apoya a uno de los bienes más importantes de nuestra Iglesia, las vocaciones sacerdotales y religiosas.

Este próximo domingo 12 de mayo – domingo del Buen Pastor – celebramos la jornada de oración por las vocaciones y de las vocaciones nativas. Con el lema “Di Sí al sueño de Dios”, será una oportunidad más para colaborar con seminarios de todo el mundo, que, como el de Benguela, respaldan la respuesta, el sí de munchos jóvenes a Dios.

El Seminario del Bom Pastor cuenta hoy con 189 alumnos, y aquellos 18.150 dólares hoy se quedarían cortos para las necesidades de mantenimiento y de formación. Sólo este año la Obra de San Pedro Apóstol ha enviado 103.310 dólares para sus gastos “diarios”: comida, libros, ropa… y otros 30.000 dólares para la fase final de construcción del seminario. Sí, todavía se está construyendo. Las obras comenzaron en 1994. De 1997 a 2002, la Obra Pontificia colaboró con más de 300.000 dólares y, en el 2006, el mismo Papa Benedicto XVI envió 100.000 dólares para que las obras prosiguieran. Incluso el Santuario de Fátima envió desde Portugal 7.500 dólares para que el seminario fuera una realidad. Hoy, con este último impulso se terminarán de construir un bloque de 22 habitaciones, un comedor y la biblioteca.

En estos 40 años se han ordenado 400 sacerdotes que no sólo han servido a la diócesis de Benguela, sino que también están al servicio de las otras 18 diócesis de Angola. La historia del seminario del Bom Pastor es la historia de la Iglesia en Angola, y la labor de los jóvenes que se han ido ordenando año tras año ha hecho posible el crecimiento de esta Iglesia. Cuando se fundó el seminario eran 15 las diócesis angoleñas, hoy son 19. En Benguela sólo había 16 sacerdotes diocesanos, de los que sólo la mitad eran autóctonos, hoy son casi 200. Los católicos eran 300.000, hoy son casi dos millones, pasando del 20% a casi el 70% de la población. Y todo eso, a pesar de una guerra civil que detuvo el desarrollo del país durante 25 años.

Los seminaristas del Bom Pastor son gente cercana al pueblo que van a servir todos los sábados a una comunidad parroquial para dar catequesis y formación, sobre todo a los jóvenes. A mitad del curso escolar se interrumpen las clases y la vida en el seminario y se van de misión a las parroquias durante un mes. Allí colaboran con el párroco y los otros sacerdotes en la catequesis, la liturgia y el acompañamiento de grupos.

El seminario está unido a España de manera especial, gracias a que su sección de Teología está afiliada a la Facultad de Teología de la Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid, desde el 2004. Todo para que el sueño de Dios para estos jóvenes sea una realidad.