OMPRESS-MADRID (5-12-19) Este martes 3 de diciembre se abría oficialmente el año del centenario del Instituto Español de Misiones Extranjeras, IEME, con motivo de la fiesta de San Francisco Javier. En la sede del Instituto, en la calle Ferrer del Río de Madrid, se celebró la Eucaristía de apertura de los actos que, hasta diciembre de 2020, jalonarán esta efeméride. Presidida por el secretario de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello, concelebraron todos los sacerdotes del IEME presentes en España. Durante el ofertorio se presentó el cartel que se ha elaborado con motivo del centenario que lleva el lema del mismo “Sacerdotes diocesanos ha100do misión”. También se presentó la carta que el Papa Benedicto XV escribió en 1919 al entonces arzobispo de Burgos, pidiéndole la creación del seminario hispano americano para fomentar la vocación misionera de los sacerdotes.

Se cumplen 100 años desde que el papa Benedicto XV escribiera aquella carta a Mons. Juan Benlloch, arzobispo de Burgos. En el seminario que el Papa pedía que se abriera los seminaristas podrían recibir una formación adecuada para su futuro como misioneros. Acababa de terminar la Primera Guerra Mundial, esta “guerra tan monstruosa” había mermado, en palabras del Papa, el número de “los pregoneros del Evangelio”, por eso, era necesario formar a “jóvenes escogidos del clero que se sintieran llamados a la evangelización”. Era el 30 de abril de 1919.

Aquella petición fue el germen del Seminario de Misiones Extranjeras, cuyo impulsor fue el sacerdote burgalés Gerardo Villota. Años más tarde nacería el IEME, el Instituto Español de Misiones Extranjeras, verdadero cauce misionero para los sacerdotes diocesanos españoles que en estos 100 años han seguido su vocación misionera en América y África. La misión ad gentes ya no era una tarea reservada a las religiosas y religiosos. Esta apertura a la misión de los sacerdotes diocesanos abriría también la puerta a futuros cambios de mentalidad en la Iglesia, como los sacerdotes diocesanos Fidei Donum, inspirados en la encíclica del mismo nombre de 1957. Y, tras el concilio, la apertura a la misión de cada bautizado, que recoge el mismo lema del Mes Misionero Extraordinario de este pasado octubre: “Bautizados y enviados”.

En la actualidad el Instituto Español de Misiones Extranjeras (IEME) cuenta con más de 100 sacerdotes diseminados por varios países de América, África y Asia. Mantienen su carácter de sacerdotes diocesanos por lo que no pierden el vínculo con su Iglesia española de origen y establecen nuevas relaciones con los obispos de los lugares donde ejercen la misión. El trabajo apostólico de estos sacerdotes siempre se realiza en asociación con otros compañeros, que forman grupos de misión en los lugares donde son destinados.