OMPRESS-PERÚ (12-05-20) Así se llama la campaña lanzada por el Vicariato Apostólico de San Francisco de Jaén, en Perú, para ayudar a los cientos de hombres y mujeres que recorren cientos de kilómetros andando para volver a sus comunidades de Cajamarca y Amazonas. Son hombres y mujeres de todas las edades y llevan desde el inicio de la pandemia intentando volver a sus hogares. La Conferencia Episcopal Peruana ha entrevistado al obispo de Jaén, uno de los territorios misioneros de Perú. Tanto él como toda la comunidad eclesial de este vicariato y de los cercanos están volcándose por ayudar a estos “caminantes amazónicos”.

Mons. Alfredo Vizcarra expresaba su preocupación por el regreso masivo de personas a sus hogares, ciudadanos amazónicos que tienen como destinos las provincias de Jaén y San Ignacio, en Cajamarca, y en las zonas de selva de Condorcanqui e Imaza, en Amazonas. “Nos preocupa especialmente la parte de la selva, donde las infraestructuras son precarias y no cuentan con los equipos adecuados para atender a pacientes con esta enfermedad”, manifestaba a la Agencia de Noticias de la Conferencia Episcopal Peruana.

Desde que el gobierno peruano declarara el Estado de Emergencia Nacional y el aislamiento obligatorio, el 15 de marzo, la crisis del coronavirus ha dejado sin trabajo a miles de personas, que, por la falta de recursos económicos, vuelven a sus regiones de origen para afrontar el tiempo de cuarentena. Hasta el 5 de mayo, fueron más de 2.500 los “caminantes amazónicos” que entraron en la ciudad de Jaén. Mons. Vizarra explicaba que la Iglesia de Jaén está haciendo un esfuerzo por acompañar a los que marchan de regreso a sus comunidades y de orientar a los que están en Lima a que permanezcan allí. “Gracias a Dios hemos podido orientar para que sean acogidos en el camino. Agradecemos a Mons. Francisco Simón Piorno, obispo de Chimbote, que ha hospedado a los ciudadanos en una parroquia. De igual modo, agradezco a los padres de Casma, a la hermana Rocío Zapata en Trujillo y a nuestros hermanos jesuitas en Chiclayo”.

Frente a esta dura realidad, el vicario apostólico de Jaén anunciaba el lanzamiento de la campaña solidaria “Con Dios y un solo camino: Mi Jaén”, con el propósito ayudar a estos miles de hermanos amazónicos, hombres y mujeres de todas las edades, que recorren cientos de kilómetros a pie de regreso a sus comunidades. Para ello, también se lanzó la cruzada solidaria, impulsada a través de las redes sociales con los hashtags #AyúdanosaAyudar y #AyúdalosaLlegar, que busca recaudar fondos para llevar alimentos de primera necesidad a los migrantes amazónicos y acompañarlos en su trayecto.

“Gracias a la colaboración de muchas personas, entre empresarios, gremios, comerciantes y familias, se ha brindado apoyo a un total de 2.500 familias. Cáritas del Perú también nos ha ayudado con una donación económica para comprar más víveres. Igualmente, recibimos una donación de la empresa avícola de Trujillo que nos entregó 12.000 pollos para los más necesitados”, indicó. Estas canastas básicas fueron entregadas con el apoyo de voluntarias en las zonas de Fila Alta, Morro Somar, Miraflores, Magllanal, Huito, Linderos, Chamaya y Montegrande, en Jaén.