OMPRESS-MADRID (11-10-19) Hoy, a las 20:00h, en el Colegio Mayor Universitario San Pablo CEU, en la calle Isaac Peral, 58, de Madrid, tendrá lugar el concierto de rap de Grilex y NFTW. Todo ello a beneficio del DOMUND y siguiendo la “cadena de bondades” que ha llevado a colaborar con estos intérpretes de rap, preparando la celebración del Mes Misionero Extraordinario.

El productor de NFTW es JeriAndCo (Jericó Chimeno), natural de Móstoles, que está considerado como uno de los principales “beatmakers” de la escena del rap católico en España. Junto a él, integran el grupo el getafense Súe (Josué Villalón) y los raperos Fresh Sánchez (Sergio Sánchez) y Stelion (Pablo Lozano), de Toledo y Valencia, respectivamente. El nombre del conjunto, “Not From This World” viene del Evangelio de San Juan 17, 11-19: “No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Conságralos en la verdad; tu palabra es verdad”. A finales del año pasado lanzaban un disco, con el mismo nombre del grupo. En las 16 pistas se intercalan canciones de temáticas sociales, como la denuncia del bullying o el respeto a la naturaleza; con otras de carácter personal y espiritual.

https://www.instagram.com/nftwofficial

Guillermo Esteban, conocido bajo el nombre de Grilex, es un joven rapero madrileño, enamorado de Jesucristo. Alejado de la fe durante un tiempo, su conversión cambió radicalmente el mensaje de sus letras, y lo que antes era destrucción y crisis se convirtió en un canto de esperanza al servicio de Dios. https://www.instagram.com/grilexmusic/?hl=es.

Grilex y NFTW (Not From This World) pusieron letra e interpretación al videoclip que animó esta “cadena” (https://www.youtube.com/watch?v=AbE_81IpLoU). En él se explica, a través de la ficción, la historia de una cadena de bondades que empieza con la donación altruista de un muchacho (cameo de Grilex) a un mendigo, gesto que desencadena una sucesión de buenas acciones por parte de distintos personajes conectados fortuitamente a lo largo del videoclip. Al final se acaba invitando al espectador a unirse a una “Cadena de Bondades” real. Una cadena que nace en la donación y que termina en el día a día de los misioneros.