OMPRESS-FILIPINAS (28-01-19) En plena misa dominical de ayer tenía lugar un terrible atentado en la Catedral de Nuestra Señor del Monte Carmelo, en la ciudad de Joló, en la provincia insular del mismo nombre, al sur de Filipinas. Las dos bombas colocadas en la catedral han asesinado a 20 personas y herido 81 otras. El atentado reivindicado por el Isis tenía lugar a una semana del referéndum que ha sancionado la creación de una provincia autónoma de mayoría musulmana al sur del país. La primera bomba ha estallado dentro de la catedral y, cuando han llegado las fuerzas del orden, ha sido cuando ha explotado la segunda en el exterior.

La Conferencia Episcopal Filipina ha condenado los atentados: “Mandamos nuestras condolencias a las familias de los soldados y civiles que murieron a causa de las explosiones. También expresamos nuestra cercanía a los heridos, extendiendo nuestra solidaridad al resto de los fieles que estaban dentro de la Catedral y al resto de la comunidad eclesial en el Vicariato Apostólico de Joló. Al mismo tiempo, condenamos este acto de terrorismo que ha tenido lugar sólo a unos días del plebiscito sobre la Ley Orgánica de Bangsamoro. Al comenzar una nueva fase en el proceso de paz con la creación de la Región Autónoma de Bangsamoro en el Mindanao Musulmán, pedimos a nuestros hermanos cristianos que se unan a todas las comunidades musulmanas e indígenas que aman la paz en su defensa contra el extremismo violento. Que todas nuestras religiones de paz nos guíen en nuestra búsqueda de un futuro más brillante para los pueblos de Mindanao”.

Por su parte el Papa Francisco expresaba su dolor por las víctimas de los ataques: “Reitero mi más firme reprobación por este episodio de violencia que enluta de nuevo a esta comunidad cristiana y elevo mis oraciones por los difuntos y por los heridos. Que el Señor, Príncipe de la paz convierta el corazón de los violentos y conceda a los habitantes de aquella región una serena convivencia”.