OMPRESS-PAPÚA-NUEVA GUINEA (23-02-18) Un país del tamaño de España, pero con sólo 7 millones de habitantes y 700 lenguas. Gran parte del territorio con una jungla impenetrable y el 80% de la población viviendo en aldeas remotas y aisladas. Ese sería a grandes rasgos un retrato robot de Papúa-Nueva Guinea. Aunque esto no incluiría el hecho de que es una zona propensa por su situación a sufrir tifones, y que, además está situada en el conocido “anillo de fuego” del Pacífico, con propensión a actividad volcánica, a que haya terremotos y maremotos. Todo esto lo convierte quizá en uno de los países con más diversidad humana y natural del mundo.

El Departamento de Comunicaciones Sociales (SOCOM) de la Conferencia Episcopal de Papúa-Nueva Guinea y las Islas Salomón intenta ser un elemento de unión para católicos y no católicos de este país de Oceanía. SOCOM es la voz de la Iglesia en medio de esta gran diversidad. Se esfuerza por dar a conocer las diferentes actividades y programas que lleva adelante la Iglesia, la primera institución de ayuda social del país, promover su voz en el ámbito público, y formar operadores de medios que hagan todo esto posible.

Este es uno de los principales ejes de la pastoral de la Iglesia. SOCOM difunde información a través de radio y televisión y prensa, promueve cursos, talleres y simposios para sacerdotes, estudiantes y jóvenes.

Una de sus últimas iniciativas fue la creación, el año pasado, de un Festival Internacional de Cortos que dé a los estudiantes de Papúa la oportunidad de expresarse. El tema para el festival de este año, “Juventud Viva”, invita a los jóvenes a celebrar sus logros, a inspirar con la fidelidad, la dedicación y el compromiso por los demás.

Todo ello con el apoyo de SIGNIS, la Asociación Católica Mundial para la Comunicación, que asesora, ayuda y respalda diversos proyectos de comunicación, a pesar de las limitaciones de infraestructuras.