OMPRESS-MADRID (7-10-20) Mañana, 8 de octubre, comienza un nuevo programa en Radio María, “Paulina Jaricot, la mujer del Domund”, que dará a conocer cada semana la figura de la mujer que inventó la campaña de cooperación y solidaridad más antigua de Europa. Las Obras Misionales Pontificias quieren dar a conocer a esta laica francesa, que con sus 19 años y un gran entusiasmo misionero, dio inicio a la Obra de la Propagación de la Fe – Domund. El pasado 27 de mayo el Papa Francisco firmaba el decreto de la próxima beatificación de esta mujer universal.

El programa que se emitirá todos los jueves a las 6:00h y que se podrá bajar como podcast de la página web de Radio María, abordará la figura de una mujer de Dios pero también de su tiempo. Una mujer implicada en las cuestiones sociales de la nueva industrialización en el Lyon de la primera mitad del siglo XIX y relacionada con la sociedad civil de su época y con figuras de la Iglesia tan conocidas como el famoso Cura de Ars. José María Calderón, el director nacional de la Obras Misionales Pontificias, Rafael Santos y Justo Amado, irán, semana a semana desvelando las múltiples facetas de una mujer que se adelantó a su época. A pesar de vivir en el siglo de los nacionalismos tuvo una visión de ayuda universal, de poner en común todo para ayudar a todos sin importar naciones, razas o fronteras, y todo ello como una laica.

Y es que Paulina Jaricot nunca sintió la vocación a la vida consagrada, en un contexto en el que parecía que quienes deseaban seguir a Jesucristo necesariamente tenían que emprender el camino de la consagración religiosa. Nacida el 22 de julio de 1799 en una familia de ricos industriales de Lyon, Paulina recibió una buena educación cristiana. Tras varios experiencias personales y escuchar una predicación en la cuaresma de 1816, sufrió una transformación interior que cambiaría su vida, decidiendo vestirse como las obreras de Lyon por solidaridad con su pobreza. Decide igualmente, en un abandono total en Cristo, dedicarse a las misiones, informando de las necesidades de los misioneros y buscando su sostenimiento. Se empeñó en la tarea de formar un grupo de mujeres que trabajaban en las fábricas de Lyon, que estaban dispuestas a rezar por las misiones y a aportar recursos económicos para ayudarles en sus necesidades. La asociación se fue extendiendo entre la gente sencilla y trabajadora de toda Francia y así fue como, en 1822 nació oficialmente la Obra de la Propagación de la Fe, que pronto alcanzó a otros países. El impulso del Papa León XIII contribuyó de manera especial a su difusión universal. En 1922 Pío XI le concedió el título de Pontificia a esta Obra que en España se conoce como Domund.