OMPRESS-CHILE (5-02-19) Desde el 28 de enero al 1 de febrero tenía lugar en Santiago de Chile el encuentro que, cada dos años, reúne a los sacerdotes misioneros de la OCSHA, la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana. He aquí la crónica del encuentro hecha por José María Calderón, director nacional de las OMP en España y director del secretariado de la Comisión Episcopal de Misiones:

“Lunes 28 de enero: Tras la misa vespertina; presidida por uno de los obispos auxiliares de Santiago, Mons. Christian Roncagliolo, y la cena, tuvimos la primera reunión, de presentación. Me ha impresionado esta gente, de lo más variopinta. Somos 36 sacerdotes, dos de ellos nativos de Brasil y de Honduras, que se unen para compartir con nosotros. Hay sacerdotes de muchas diócesis: Burgos, Madrid, Albacete, Valencia, Barcelona, Cáceres, Astorga… y son sacerdotes que están en 10 países: Cuba, Rep. Dominicana, México, Chile, Argentina, Ecuador, Brasil, Honduras, Venezuela y Perú.

El que más años lleva en América ha pasado 59 años en esta tierra, y el que menos lleva, vino hace 4 meses. Cada uno tiene una historia, y cada uno trabaja en multitud de situaciones que exigen mucha entrega y generosidad. Todos ellos son sacerdotes de la OCSHA, aunque hay uno que es monje en Argentina. Viene a este encuentro porque vino a ese país como sacerdote diocesano, y aquí descubrió su vocación de vida contemplativa. Entre los que estamos hay dos obispos españoles cuyas diócesis están en Argentina.

Martes 29 de enero: Hoy, martes, después de rezar laudes y de desayunar hemos tenido dos charlas: una del profesor Fernando Montes, S.J., y otra de un laico, Raúl Rosales, responsable de un centro ecuménico, que nos han hablado de la realidad social, política y religiosa de Chile. Toda la mañana nos ha acompañado el Nuncio de Su Santidad, Mons. Ivo Scapolo. También estuvo con nosotros Mons. Gonzalo Duarte, obispo auxiliar de Santiago y administrador apostólico de Valparaíso.

Por la tarde, a las 14:30h, continuamos el trabajo, y los sacerdotes, que están en un mismo país, nos hablaron de la situación en la que se encuentran las naciones en las que trabajan: situación política, social, eclesial… especialmente interesante fue la descripción que hicieron los que están en Cuba, en Venezuela y en Nicaragua. Pero también se habló de la situación en México, en Honduras, en República Dominicana, en Ecuador, Guatemala y Perú. No dio tiempo a que hablaran los que están aquí de Argentina o Brasil, lo hemos dejado para la tarde del jueves. Celebramos la Eucaristía y luego cenamos para cerrar la sesión.

Miércoles 30 de enero: El miércoles fue un día especial. Después de desayunar nos fuimos de excursión a Valparaíso. Vimos la playa, paseamos por el paseo marítimo y comimos en la Casa de España. Fue un día muy entrañable. Y por la tarde visitamos la Iglesia y la tumba de San Alberto Hurtado. El gran santo y apóstol de Chile. ¿Y la Misa? En la Parroquia del Niño Dios de Malloco. ¡Qué sorpresa! Es la parroquia de uno de nuestros misioneros en Chile: el P. Félix Zaragoza, oriundo de Toledo. Nos recibieron con chavales a caballo que nos escoltaron, los aquí llamados cuasimodos, que antiguamente salían a escoltar al sacerdote que llevaba la comunión a los enfermos el 2º domingo de Pascua. Al bajar del autobús, cantaron y bailaron La Cueca, baile tradicional de Chile, en el que se dan muchos golpes en el suelo, con las botas de montar a caballo, con sus espuelas… ¡una cosa muy bonita! Y así terminamos con la Misa, que era la misa parroquial. Llena de gente, que nos aplaudía, nos agradecía el estar allí… una grandísima sorpresa.

La Misa la presidió Mons. Joaquín Gimeno, obispo de Comodoro, en Argentina, y natural de Teruel. En esta ocasión concelebró el obispo encargado de las misiones de la Conferencia Episcopal Chilena, Mons. Jorge Vega, SVD, y el nuevo Director de OMP en Chile, Fray Luis Alberto Nahuelanca Muñoz, OFM. Tras la misa nos dieron un suculento aperitivo con comida típica de estas tierras.

Jueves, 31 de enero: Hoy Jueves hemos tenido el retiro con el obispo auxiliar de Santiago de Chile, Mons. Cristian Roncagliolo, que nos ha hablado de la entrega y el servicio y, en una segunda meditación, de la alegría del misionero. Ha sido una gozada escuchar a un obispo joven y con las ideas tan claras. Tras su segunda exposición, nos habló de la JMJ en Panamá y su relación personal con el Papa Francisco. Tras el retiro hemos comido y tuvimos el encuentro con los misioneros españoles que hay en Chile. Desgraciadamente sólo acudieron 4, de las religiosas de Santa María Micaela, las Adoratrices del Santísimo Sacramento. Una de ellas de Chile y las otras tres españolas. Nos contaron cual era su atención en Chile, cómo trabajaban con mujeres de la calle, dándoles formación y atención médica. Los sacerdotes misioneros preguntaban y contaban un poco sus experiencias. Después de la merienda, que en Chile se dice ‘tomar el once’, los responsables de Argentina y de Brasil nos contaron la situación sociopolítica-religiosa de sus países, porque eran los únicos que no lo habían podido hacer el martes y concluimos el día con la Santa Misa.

Viernes 1 de febrero: Y el viernes, día de las despedidas tuve el encargo de dar información de la OCSHA, de la ONG Misión América, del Fondo Nueva Evangelización, de la ‘mochila misionera’ de la Editorial Tabor, todas ellas instituciones que pueden ayudar a financiar proyectos tanto sociales como evangelizadores. También comentamos el proyecto de Infancia Misionera para este cuatrienio: ‘Con Jesús niño a la misión’, y de cómo pueden ayudar desde los países en misión a sus diócesis para la celebración del Mes Misionero Extraordinario: haciéndose vídeos, escribiendo testimonios… Hablamos de la Semana de Misionología de Burgos en el mes de julio y del Congreso de Misiones que se está preparando para los días 19-22 de septiembre. Celebramos la Misa conclusiva y en un rato de despedida se decidió que el próximo Encuentro Continental de la OCSHA será la segunda semana de enero de 2021 en… ¡Perú!

En todo este encuentro, pero especialmente en este día, tuvimos un recuerdo muy especial a Anastasio Gil, que es el primer encuentro al que falla desde hace 18 años. En la homilía describí los meses que estuvo enfermo, especialmente sus últimos días y su amor a los misioneros. Y al describir la situación de Misión América, del Cuatrienio, del resumen de los encuentros Continentales, se agradeció a Dios por el regalo de su vida. Agradecí, en nombre de la Comisión Episcopal de Misiones de España, su presencia, su trabajo y les pedí que el año que viene, 2020, tuvieran los Encuentros por zona. A las 13 horas terminamos este encuentro con la comida fraterna”.