OMPRESS-SUIZA (23-03-20) Cada semana, Missio-Enfance, las Obras Misionales Pontificias de Suiza, va a proponer un cuaderno de juegos ligados a un país: esta semana será Malawi. Dado que los colegios están cerrados por el coronavirus, han propuesto esta forma de jugar, colorear y descubrir otros países y culturas. En Suiza las campañas de las Obras Misionales Pontificias suelen centrarse en un país -Malawi fue el país estrella en el año 2013-, por lo que están aprovechando el material de los últimos años para elaborar estos cuadernos. El cuaderno de juego de Malawi, una oportunidad para aprender también francés, se puede descargar aquí.

Missio Suisse ha informado además de la campaña de los “Cantores de la Estrella” de este año. Se trata de la costumbre, en los países de lengua alemana, de que los niños en Navidad, vestidos de Reyes Magos, pasen llevando la bendición navideña y deseando un feliz año. La campaña de este año ha recaudado 1.353.802,28 francos suizos que podrán destinarse a proyectos de ayuda a niños en el Líbano y en todo el mundo.

En los próximos meses, cuando se supere la crisis del coronavirus, tendrán lugar las primeras comuniones y confirmaciones. Desde Missio Suisse proponen a los niños católicos de Suiza, conforme al lema de Infancia Misionera “Los niños ayudan a los niños”, que apoyen los proyectos de esta Obra Pontificia en el mundo, como una fiesta de la solidaridad. Proponen tres proyectos en tres continentes distintos para que las niñas y niños suizos puedan escoger aquel que deseen: mejorar las condiciones de vida de los niños de la región montañosa de Laos, donde una comunidad de Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl ofrece a 200 niños acceso a la educación. El segundo proyecto está en el Vicariato de Puerto Maldonado, en la Amazonia peruana, y tiene como objetivo apoyar la educación escolar de niños en áreas remotas del Alto y el Bajo Urubamba, uno de los principales afluentes del Amazonas. El tercer proyecto apoya a las hermanas de la congregación Siervas del Divino Salvador, que cuidan a 600 niños en la clínica St. Michael en Koforídua, en el sur de Ghana. Las hermanas también intentan evitar que se extiendan las conocidas como “seis enfermedades mortales”, responsables de la alta tasa de mortalidad infantil: neumonía, diarrea, malaria, meningitis, sida y sarampión.