OMPRESS-BURKINA FASO (28-05-19) Este domingo, un grupo de hombres armados atacaba una Iglesia católica en Toulfé, en el norte de Burkina Faso, asesinado a cuatro personas e hiriendo gravemente a otras dos. Se trata del cuarto ataque contra cristianos en el último mes, en un intento, por parte de los terroristas de quebrantar la convivencia pacífica entre la mayoría musulmana y los cristianos, un tercio de la población del país.

Este último ataque, como viene siendo habitual, ocurrió durante la celebración dominical. En ausencia del sacerdote, los catequistas dirigían el culto en el interior de la iglesia. Los atacantes, ocho, hicieron desalojar el edificio y dispararon a los fieles en el exterior.

El pasado 14 de mayo morían cuatro católicos en Ouahingouya, también en el norte de Burkina Faso, y, dos días después, eran asesinados un sacerdote y cinco fieles en la localidad de Dablo. A finales de abril, también eran asesinados un pastor protestante y cinco fieles. En el interior de la iglesia han destruido la imagen de la Virgen.

El gobierno y la oposición política han condenado el ataque. El líder de esta última, Zéphirin Diabre, tras transmitir sus condolencias a las familias, recordaba a los terroristas que no lograrán su objetivo de dividir a la sociedad burkinesa: “Nuestro modelo de promoción de la tolerancia religiosa es único… debemos mostrar que no cederemos”.

Este mes, fuerzas especiales francesas liberaron a cuatro rehenes extranjeros en una intervención nocturna que costó la vida de dos soldados. De hecho Francia ha desplegado 4.500 soldados en Mali, Burkina Faso, Níger y Chad para ayudar a las fuerzas locales a luchar contra los terroristas. Desde 2015 se suceden los ataques, atribuidos a grupos jihadistas, lo que ha costado la vida a más de 400 personas.