OMPRESS-PERÚ (16-12-20) El pasado noviembre llegaban a Indiana, Perú, cuatro religiosas indias de la Congregación de las Hermanas de la Adoración del Santísimo Sacramento. Su destino, una misión en Mazan, en el río Napo, en el Vicariato Apostólico de San José del Amazonas. La congregación de las cuatro misioneras, Mariet, Anita, Isa y Vinita, es una de las congregaciones femeninas más pujantes de la Iglesia, con cerca de 5.000 religiosas en todo el mundo.

Las hermanas habían permanecido varadas en Lima desde febrero a causa de la cuarentena, tiempo que aprovecharon para estudiar español y adaptarse a su nuevo país, Perú. Tres de ellas son profesoras y la cuarta enfermera. Durante unos días, en Indiana, tuvieron su primer contacto con la selva y, finalmente, el 6 de diciembre llegaron a Mazan para comenzar su servicio misionero. Fueron sido presentadas en la Eucaristía de la comunidad parroquial por el padre p. César Caro, vicario general, en representación de Mons. Javier Travieso. Con gran asistencia de gente y en un ambiente festivo, la comunidad cristiana, con su párroco padre Kamil Tokarz a la cabeza, ha dado la bienvenida a las nuevas misioneras y ha agradecido su generosidad en respuesta a la llamada del Señor.

La congregación de las Hermanas de la Adoración del Santísimo Sacramento fue fundada en 1908 en la India, por el obispo Thomas Kurialacherry (1873-1925) y la madre Francisca de Chantal (1880-1972), la primera religiosa del nuevo instituto. Mons. Kurialacherry, obispo de Changanacherry, una diócesis de rito siro-malabar – uno de los tres de la India – infundió el amor a la Eucaristía que inspiró toda su vida, de manera que las religiosas unen en su día a día una gran actividad al servicio de los demás con una referencia constante a la oración eucarística. Esta congregación india ha tenido desde siempre un gran impulso misionero y han establecido comunidades en, literalmente, los cinco continentes, con una provincia establecida desde hace años en África.